Empezó la demolición en Tartagal del puente sobre la avenida Packam

Se prevé que el paso se vuelva a levantar antes de fin de año y tendrá dimensiones mayores a las actuales.

Ya fue habilitado otro puente sobre la calle Aráoz, que unirá el centro de la cuidad con la zona sur.

Los trabajos de demolición para la posterior reconstrucción del puente que está ubicado sobre la avenida Packam, en la ciudad de Tartagal, se iniciaron hace tres días y marchan a paso firme.

La intención es levantar en ese mismo lugar otro puente de mayores dimensiones, para reemplazar al que fue afectado por el alud que arrasó a la ciudad de Tartagal el 9 de febrero pasado.

Para que este tramo de la obra pueda concretarse primero se debió construir un puente de características similares en la calle Aráoz, para que cumpla la función de conector del centro de la ciudad del norte provincial.

Tartagal cuenta con dos conexiones en la ciudad, el puente de avenida Packam, ahora reemplazado por el de calle Aráoz, en el centro de la ciudad que une esta zona con el sur, y la ruta 34, que cumple la misma función. Para evitar inconvenientes a quienes habitualmente usaban el puente de la avenida Packam, se decidió la construcción de uno nuevo en calle Aráoz, que cumplirá las funciones del primero, mientras se completen los trabajos de demolición y posterior reconstrucción del tradicional paso.

Paso peatonal

Por otra parte, se dejó habilitado un puente peatonal a un costado de donde estaba el Packam, por donde la gente sigue circulando a pie o en bicicleta, mientras los obreros avanzan en la demolición de la antigua conexión terrestre.

"Precisamente, en un primer momento se trabajó en la remoción de las bases del puente de avenida Packam. Actualmente, las obras de desmantelamiento ya alcanzaron la mitad de la carpeta por la que se circulaba antes de que se clausurara el paso", señaló ayer el secretario de Obras Públicas de la Provincia, Juan Carlos Galarza.

Plazo, monto y características

"Una vez finalizada la obra, cuyo plazo se estima en los últimos días del año para evitar la temporada de lluvias, Tartagal quedará dotada de tres pasos que servirán para interconectar el centro con el sur de la ciudad", comentó.

Según lo explicado por el funcionario de la Provincia a El Tribuno, "tanto los trabajos de construcción del nuevo puente como los de demolición y posterior reconstrucción del viejo (el de la avenida Packam) se enmarcan en un plan de obras que lleva adelante el Gobierno provincial, cuyo monto total asciende a 23.522.470 pesos".

Galarza adelantó que el nuevo puente que se construirá sobre la Packam será un metro y medio más alto que el actual, tendrá 22 metros de largo y el ancho que tiene actualmente la avenida.

El de la reconstrucción del puente será el último tramo de una obra que "ya está completa en un 70 por ciento", informaron otras fuentes dependientes de la Secretaría de Obras Públicas de la Provincia.

El puente de calle Aráoz

El puente que se habilitó tanto para la circulación vehicular como peatonal hace apenas cuatro días en la calle Aráoz tiene 84 metros de largo y está dividido en tres tramos: uno central de 34 metros y otros dos laterales de los que tiene 25 metros cada uno.

El ancho de la calzada es de ocho metros, con 2,50 metros de vereda a cada lado de la calzada, por lo que acusa un ancho total de 13 metros y medio.

"El nuevo puente ya está totalmente iluminado y conecta el centro de la ciudad, que está en la margen norte, con villa Saavedra, al sur", según explicaron.

Reubican una pasarela

"Junto a este puente había una antigua pasarela peatonal, que se desmanteló y se colocará en otra zona de la ciudad, más al oeste, sobre calle Rivadavia", señalaron las fuentes del organismo provincial.

Con ese fin, actualmente se trabaja en las bases de asiento para montar la nueva estructura de este paso peatonal.

A cinco meses del alud, las obras se van completando

El 9 de febrero pasado Tartagal y gran parte del país fueron testigos de uno de los peores desastres naturales vistos en los últimos años: un alud que arrastró varias toneladas de piedra, barro y árboles bajó por el río Tartagal, desbordó su lecho, arrancó de cuajo un puente ferroviario y se estancó contra un puente carretero, el de la avenida Packam.

El saldo fue la devastación de casi media ciudad, más de 30 mil damnificados, unos 700 evacuados, 30 viviendas arrasadas y tres muertos.

Tras la primera asistencia oficial comenzaron los trabajos de remoción de escombros y limpieza de una ciudad que se convirtió durante semanas en el centro de la atención nacional.

Luego comenzaron las obras de saneamiento y reconstrucción, las que casi se interrumpen la semana pasada cuando el intendente de la ciudad, Sergio Leavy, anunció que detendría los trabajos por sospechas y acusaciones de corrupción en la contratación de las empresas que llevan a cabo las tareas.

El mandatario comunal había asegurado que las obras se retomarían tras una auditoría.

Sin embargo, desde el Gobierno provincial, el ministro de Finanzas y Obras Públicas, Carlos Parodi, advirtió que el intendente norteño no tenía la potestad para detener, unilateralmente, las obras.

Horas después, Leavy anunciaba la continuación normal de los trabajos.

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