Empezó el debate por la conducción de la cotizada UCR

Después de su muy buena elección, busca conductor para llegar con candidato a 2011
La UCR se siente en un reverdecer primaveral. Esa es la mejor descripción del estado que embarga a sus correligionarios después del 30,7% de votos que el partido cosechó a nivel nacional en estas elecciones, junto con sus socios del Acuerdo Cívico y Social (ACyS).

En la Cámara de Diputados los radicales pasarán de 24 diputados propios a 42, y sumados al interbloque del ACyS llegarán a 80. Será la mayor bancada detrás del kirchnerismo, que contaría con 115 escaños. Y en el Senado seguirá siendo la principal fuerza opositora, pero ahora con 18 bancas en vez de 13.

Los radicales no sólo ganaron en las provincias que gobiernan, como Catamarca y Corrientes, sino que se impusieron en distritos dominados por el PJ como Mendoza, Santa Cruz y Entre Ríos. Y volvieron al triunfo en Córdoba: ganaron la elección para diputados y quedaron segundos en la de senadores, detrás del juecismo.

En Tucumán, después de 40 años, volvieron a ganar dos diputaciones, equiparando al PJ, y recuperaron un senador. El último había sido elegido en 1957.

Con todos esos números en mano los radicales ya pusieron proa a 2011, y en el ínterin piensan dedicarse a normalizar los comités intervenidos y a renovar autoridades partidarias, en diciembre próximo.

Después de la diáspora de los radicales K, el primer paso será unificar el partido en las provincias, reincorporar a los que quieran volver y elegir un candidato de unidad que los conduzca hasta las próximas elecciones, cuando ellos imaginan su recuperación definitiva.

Una cosa va de la mano de otra, y quien lidere el partido tendrá mucho que ver con qué candidato presidencial postule la UCR en 2011.

Hoy muchos radicales quieren al vicepresidente Julio Cobos o a un candidato propio para intentar volver al Gobierno. Cobos tiene el apoyo del siempre presente Enrique Nosiglia; del candidato triunfador en Mendoza, Ernesto Sanz; del cordobés Oscar Aguad, y algún guiño de Ricardo Alfonsín.

"Si Cobos juega dentro del radicalismo tengo que apoyarlo, porque yo hice campaña en Mendoza pidiendo que votaran al futuro candidato a presidente, y no puedo ser incoherente", confirmó Sanz a LA NACION.

Sin embargo, varios están tratando de hacerlo cambiar de idea y quieren que Sanz sea el candidato presidencial en 2011, o bien el presidente del partido, Gerardo Morales.

"Morales y Sanz tuvieron coherencia y resistieron en momentos difíciles para mantenernos como un partido de oposición. Ellos deberían ser los candidatos", le dijo a LA NACION Atilio Benedetti, el ruralista radical que les devolvió el triunfo en Entre Ríos.

En materia partidaria, Morales piensa en Sanz, en el cordobés Mario Negri o en el ascendente Ricardo Alfonsín para reemplazarlo en la conducción de la UCR y se opone a los intentos cobistas de poner a un hombre propio. Cerca del vicepresidente querían ese lugar para Raúl Baglini, el economista que asesora a Cobos, pero Sanz podría convertirse en el candidato de consenso que conforme a los dos sectores.

Volviendo a 2011, no todos los ojos miran al partido, y el ala radical más progresista preferiría encolumnarse detrás del socialista Hermes Binner, o incluso de Elisa Carrió, a la que nadie imagina fuera de carrera.

Justamente, en lo único que coinciden todos es en que su única opción para llegar al poder será fortalecer primero el Acuerdo Cívico y Social (ACyS) que formaron con Carrió, Binner y Cobos. "Tenemos que buscar la unidad partidaria detrás de un programa de gobierno", pisó el freno Aguad. "El resurgimiento nos permitirá ser la columna vertebral del ACyS", se sumó José Cano, el senador electo por Tucumán. Otros dos radicales convencidos de que para adelante, todo lo que logre el partido se computará como ganancia.

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