Emotiva visita de la Presidenta a los Alfonsín.

En una reunión que todos calificaron de "cálida" y que se prolongó por más de una hora y media, la presidenta Cristina Kirchner visitó ayer a los hijos de Raúl Alfonsín para expresarles sus condolencias por la muerte de su padre.
"Fue un encuentro muy emotivo y muy cálido", dijo la Presidenta, escueta, desde la ventanilla del auto cuando salió del edificio de Santa Fe al 1600, el mismo donde el martes había muerto Alfonsín.

Ricardo, el hijo varón del medio del ex presidente, convertido en vocero de la familia, coincidió con ella. "Fue una conversación muy cálida y afectuosa. No hubo necesidad de romper el hielo; enseguida se puso muy emocional", les dijo a los periodistas que lo esperaban a la salida del edificio. Según pudo reconstruir LA NACION de fuentes presentes en el encuentro, Cristina Kirchner habló de la relación que había entablado con el ex presidente cuando los dos eran senadores, en 2001, de cómo lo quería y lo recordaba, y destacó que siempre admiró su forma de ser.

"Decía lo que pensaba, era políticamente incorrecto", les dijo la Presidenta usando las mismas palabras que había elegido su esposo, Néstor Kirchner, para definirlo.

Cristina Kirchner aseguró que no la sorprendían las muestras de afecto de los últimos días, porque Alfonsín "era una persona muy querida y respetada" por todos, y sostuvo que era necesario que el PJ y la UCR volvieran a ser los grandes partidos del país.

"El ex presidente Kirchner no ha hecho mucho por fortalecer a los partidos", le replicó tímidamente Ricardo, en el único comentario "políticamente incorrecto" de una reunión que dejó muy conformes a la Casa Rosada y a los Alfonsín.

La familia del ex presidente repite, en público y en privado, su agradecimiento con el Gobierno por todos los medios que pusieron a su disposición para el funeral, y siempre pensaron que Cristina Kirchner sentía un cariño sincero por Alfonsín.

"El también la quería, la tenía como una chica inteligente y frontal, un poco calentona de carácter", confesó a LA NACION un integrante de la familia Alfonsín.

La reunión, prevista originalmente para el día anterior, se pospuso porque los hijos del ex presidente recién iban a llegar al domicilio paterno cerca de las 20, y Cristina Kirchner prefirió postergarlo.

El encuentro había sido acordado por el jefe de Gabinete, Sergio Massa, y Ricardo Alfonsín en el sepelio de su padre. "La Presidenta me mandó a decirte que, apenas vuelva, los va a ir a visitar", le había dicho Massa.

El jefe de Gabinete y el hijo del ex presidente se conocieron en la legislatura bonaerense cuando eran diputados, en 1999, y desde entonces son muy amigos.

Cristina Kirchner, que había anticipado el regreso de su viaje oficial a Londres para saludar a la familia, llegó puntual a las 11, pero nadie imaginó que tardaría una hora y cuarenta y tres minutos en irse.

En la reunión participaron cinco de los seis hijos del ex presidente: Raúl, Ricardo, Javier, Mara e Inés (radicada en los Estados Unidos). Faltaron su hija Marcela, por problemas personales, y la viuda del ex presidente, María Lorenza Barreneche, de 83 años, delicada de salud.

Ricardo Alfonsín contó a LA NACION que la Presidenta lamentó el fracaso del proyecto de su padre de trasladar la capital a Viedma. "Tuvo una visión muy clara, es una discusión que habría que volver a dar en el país. No ahora, pero sí, en algún momento", dijo la mandataria.

Durante el encuentro, les dio detalles de la reunión del G-20 de la que participó en Londres y hasta les contó su impresión del nuevo presidente de los Estados Unidos, Barack Obama. "Es muy humilde y parece latino, porque es muy agarrero [sic]", lo elogió.

Cuando se fue, Ricardo Alfonsín explicó que la Presidenta le había pedido que se ocupara de atender a la prensa y aprovechó las cámaras para agradecer todas las muestras de afecto recibidas por la familia.

También habló de política partidaria. Sostuvo que lo "fastidiaban" las versiones de que pretendía desplazar a Margarita Stolbizer de la cabeza de la lista del frente que la UCR armó con Elisa Carrió. "No vamos a poner en riesgo esa construcción por una discusión minúscula", aseguró.

Detrás de él, un militante había dejado un cartel con la frase de cabecera de Alfonsín: "No sigan a los hombres, sigan ideas".

Cronología

* El llamado. La Presidenta se enteró de la muerte de Raúl Alfonsín por un llamado de la familia, mientras participaba en Londres de una reunión del G-20.

* Decreto. Enseguida se comunicó con ella el vicepresidente Julio Cobos. Acordaron emitir el decreto que declaró tres días de duelo nacional y sepultarlo con los honores de un jefe de Estado.

* Regreso. Cristina Kirchner adelantó un día su regreso y llegó al país anteayer para dar sus condolencias a la familia, aunque la reunión se concretó ayer.

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