Se emitió un alerta por la bajante de los ríos Uruguay y Paraná

Un informe dado a conocer por el Instituto Nacional del Agua (INA) da cuenta de la crítica situación por la altura de los ríos Paraná y Uruguay y emitió un estado de “alerta por bajante”.
Con respecto al río Uruguay, el informe del Instituto Nacional del Agua expresa que durante noviembre y más significativamente en diciembre y lo que va de enero, las lluvias en esta cuenca han estado muy por debajo de lo normal. Las lluvias de fines de octubre y las producidas en las nacientes hacen que el estado de los embalses brasileños sea normal. El aporte al embalse de Salto Grande es actualmente del orden de los 700 metros cúbicos por segundo (claramente inferior a lo normal del mes, que ronda los tres mil metros cúbicos por segundo). La erogación es actualmente de mil metros cúbicos por segundo y el nivel de embalse se encuentra en 33,86 metros, inferior al valor normal de operación que ronda los 35 metros.

El tramo inferior del río Uruguay está siendo impactado por las bajantes de los ríos De la Plata y Paraná. Esto hace que los niveles del tramo desciendan más fuertemente de lo normal para este nivel de descarga de la central. El alerta por bajante se extiende así también al río Uruguay, por lo que se lo incluye en los informes especiales de bajante.

En lo que respecta al río Paraná, se menciona que en la segunda semana de enero, los caudales por Itaipú y Yacyretá fueron claramente superiores a los caudales extraordinariamente reducidos observados durante la primera semana. Con un río en condiciones tan bajas, muy encajonado en su cauce, el traslado de dicho repunte es rápido y notorio aguas abajo, observándose incrementos en la altura de varios centímetros en pocos días hasta Reconquista, Chaco. En tanto que aguas abajo de Rosario, las lecturas de escala siguen siendo fuertemente dependientes de las condiciones del Río de la Plata, y de los vientos.

A fin de caracterizar la actual bajante del río Paraná, el INA resume que:

* Durante los tres últimos meses no hubo precipitaciones significativas sobre la cuenca.

* Si bien se producirán algunas lluvias, éstas producirán sólo algún alivio puntual y no redundarán en una mejora significativa del almacenamiento hídrico total de la cuenca (en suelos y embalses).

* Durante el resto de enero y febrero, no se prevé la ocurrencia de las lluvias estacionales normales en las altas cuencas del río Paraná.

* En una condición de bajante como la actual, la influencia del Río de la Plata y los vientos es más notoria que lo habitual en el tramo inferior. Hacia el fin de esta semana, las condiciones de bajamar y vientos del norte podrían tener un impacto mayor en la bajante.

* La situación exige un monitoreo permanente, con la emisión de informes especiales.

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