*¿De qué emergencia sanitaria se habla?

En mayo del año pasado, la Legislatura neuquina sancionó una ley declarando la "emergencia sanitaria" en el sistema de salud pública, por un año. Un año después, no solo no se ha arreglado nada, sino que se asiste a un fenomenal desconcierto frente a la gripe. Si hacía falta algo, lo completó Salud: se informó oficialmente que no hay suficiente antiviral en Neuquén, porque Nación no cumplió lo prometido.
Cuando se dijo, en la reunión entre el intendente Martín Farizano y el jefe comunal de Cipolletti, Alberto Weretilneck, que en la ciudad rionegrina se tomarían drásticas medidas obligando al cierre de locales privados por la epidemia de gripe, pero que en Neuquén solo podría sugerirse porque no existe la normativa de emergencia que sí se dispuso en Río, pareciera que nadie ha recordado que hace poco más de un año, a fines de mayo de 2008, en Neuquén se aprobó una ley declarando la emergencia sanitaria en el sistema de salud pública.

Claro, en Neuquén la emergencia se dispuso por la paupérrima situación del sistema de Salud, con eje en el mal funcionamiento de los hospitales, producto fundamentalmente de un serio deterioro en sus recursos humanos.

No se imaginaba, en aquel entonces, que llegaría un virus importado, reciclado en los intestinos de un cerdo, a complicar aun más las cosas. Pero lo cierto es que hubo emergencia sanitaria, y que pasó tan desapercibida que pocos la recordaron en las actuales circunstancias.

Lo cierto es que el panorama actual tiende a ser caótico: el Estado ofrece un panorama de progresiva parálisis, acentuada por un altísimo ausentismo favorecido por el propio gobierno y por los gremios del sector, que buscan proteger a sus afiliados de la gripe. El ausentismo se hace notar obviamente también en los hospitales, que para colmo han visto incrementada al infinito la demanda de atención médica.

La Legislatura, optó por entrar en receso. El Deliberante capitalino va en el mismo camino. La Justicia anticipó la Feria, y las escuelas dejaron de dar clases. Los espectáculos y actos culturales auspiciados por el Estado, se han suspendido.

Si hacía falta algo, lo completó el desconcertante Comité de Emergencia neuquino: informó que el Estado nacional no había enviado la cantidad prometida de antiviral, por lo que se continuará acotando su uso a los sectores de la población en mayor riesgo. Una joyita de la torpeza comunicacional.

Los ciudadanos están, como dijo alguna vez San Martín, en pelotas pero libres, con un frasco de alcohol en gel en las manos, restregándoselas una y otra vez, de puro nerviosos, nomás.

Comentá la nota