Por la emergencia hídrica, municipios ya limitan el uso del agua

Las localidades de las Sierras Chicas, entre ellas, Río Ceballos, Unquillo y Mendiolaza, elaboraron un cronograma de cortes del suministro de agua a partir de mañana y hasta el domingo. En tanto en Cosquín, si en cinco días no llueve, no descartan aplicar la misma medida. La sequía viene desde el semestre octubre de 2008 a marzo de 2009, cuando no se produjeron las precipitaciones esperadas.
Los municipios de las Sierras Chicas anunciaron ayer un programa de cortes del suministro de agua ante la prolongada sequía que afecta a distintos puntos del territorio cordobés, aunque hay alertas por fuertes lluvias en el norte y sudeste provincial.

Los distritos de Río Ceballos, Unquillo y Mendiolaza, ubicados en el noroeste provincial, elaboraron un cronograma de cortes del suministro de agua a partir de mañana y hasta el domingo, con lo cual disminuirán en un 40 por ciento la producción de las cooperativas proveedoras. El comunicado de los intendentes destaca que se dispondrá un operativo especial con camiones cisterna que buscará asistir a escuelas, comedores, guarderías, clínicas, hospitales, Policía y reparticiones públicas.

Por su parte, al declararse días atrás el alerta rojo en la ciudad de Carlos Paz el intendente de la Villa, Carlos Felpeto, informó que ya se están aplicando fuertes multas para los que no utilicen el agua para consumo humano, es decir, está totalmente prohibido el uso para riego, lavado de autos o de veredas, por ejemplo.

La falta de agua en los tres municipios de las Sierras Chicas se debe a la bajante del dique La Quebrada que se ubica en 23 metros

-cuando lo normal es que tenga 34- a causa de la falta de lluvias.

En el caso de Villa Carlos Paz, que en el verano duplica su población de 65.000 habitantes, la Cooperativa encargada del servicio de agua potable alertó por la bajante del río San Antonio, principal fuente de abastecimiento de la planta potabilizadora de Cuesta Blanca. Por esta razón, el intendente, a través de un decreto declaró la emergencia hídrica y limitó el uso de agua sólo al consumo humano, pero ya en algunos barrios hay falta de presión y el agua potable no sube por las cañerías. En Cosquín, el intendente Marcelo Villanueva advirtió que si en cinco días no llueve, la Capital Nacional de Folklore se quedará sin agua, puesto que el río Yuspe transporta en su cauce un hilo de agua casi invisible. Ante este panorama, Villanueva evaluaba ayer también la programación de cortes diarios y la asistencia a través de camiones cisterna. En tanto el lago San Roque, principal proveedor de agua de la ciudad de Córdoba y alrededores, presentaba ayer una bajante de casi siete metros de su capacidad máxima de embalse, de 35,30 metros y ya algunos sectores se habían convertido en una gran pradera, en particular en la zona cercana al centro de Carlos Paz. El lago San Roque es el principal abastecedor de agua para la ciudad de Córdoba, pero pese a su bajante, no se aplicarán cortes en el suministro a la población, aunque sí multas a quien la derroche. De hecho, el municipio ya intensificó los controles labrando actas desde el viernes pasado con penas económicas que van desde los 290 a 2.000 pesos si el arrojo es de una vivienda familiar, de 2.500 a 5.000 pesos si proviene de piletas y de 5.000 hasta 50 mil pesos si corresponde a un comercio o industria.

La lluvia se hace esperar

El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) pronosticó un paulatino ingreso de humedad en los próximos días desde el este provincial, que irá paulatinamente cubriendo la provincia, lo que se traduciría en fuertes precipitaciones. Mientras que en la mayor parte del territorio cordobés se sufren los efectos de la escasez de lluvias, en el sudeste y norte de Córdoba regía desde anoche un alerta por fuertes precipitaciones. En tanto, para hoy se esperan lluvias y tormentas con un marcado descenso de temperatura, con una mínima de 16 grados y una máxima de 28. "La presencia de un centro anticiclónico desde el viernes pasado en el norte del país impide que el frente de tormenta que afecta al sudeste de Córdoba se traslade a toda la provincia", dijo María de los Milagros, del sector análisis climático del SMN. La experta destacó que la sequía de Córdoba "viene desde el semestre que va de octubre de 2008 a marzo de 2009, que es el período de lluvias estacionales en la provincia, las cuales no se produjeron en la medida de lo esperable, entre otros motivos por la influencia de la corriente de La Niña". "Esto trajo aparejado un déficit anual de lluvias del orden de los 300 milímetros en los alrededores de la ciudad de Córdoba, mientras que en la zona de Villa María cayeron en lo que del año 290 milímetros cuando tendrían que haber precipitado 640, una baja de entre un 40 y un 60 por ciento", subrayó la pronosticadora. En tanto, si se toma sólo el mes de octubre, cayeron 9 milímetros de un promedio de casi 70 para ese mes, mientras que en noviembre el promedio de lluvias es de 90,7 milímetros.

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