La emergencia decretada compromete las finanzas provinciales, según el presidente de la microrregión Sudoeste II

LAS BREÑAS (Agencia) --Por la situación de emergencia agropecuaria decretada por la presidenta de la Nación, el presidente de la microrregión Sudoeste II e integrante de la Cámara de Comercio de Las Breñas, doctor Livio Edgardo Gutiérrez, adelantó que la medida tal como está decretada y por afectar los fondos coparticipables compromete las finanzas provinciales y municipales, dando a conocer las razones de ello.
El decreto 33/2009 por el cual la presidenta de la nación legalizó la emergencia agropecuaria en su articulo primero dice: 1º Declárase la Emergencia Agropecuaria para los productores cuyos establecimientos se encuentren en las regiones que el Poder Ejecutivo Nacional delimite a instancias de los gobiernos provinciales conforme el procedimiento previsto por la ley 22.913 sus modificatorias y complementarias, y el artículo 2º Difiérase por el plazo de un año el vencimiento de las obligaciones fiscales de pago, correspondientes al Impuesto a las Ganancias de personas fiscales y jurídicas; Impuesto sobre los Bienes personales e Impuesto a la ganancia mínima presunta, para los productores que resulten comprendidos en el articulo anterior, y el artículo 3º El diferimiento de las obligaciones fiscales de pago a que hace referencia el articulo 1º del presente, comprenderá los anticipos y saldos de declaraciones juradas cuyos vencimientos operen entre el 1 de febrero y el 31 de julio de 2009.

Estos artículos suenan lógicos y necesarios pero encierran otro golpe mas a las provincias y a los municipios ya que es evidente que se trata de una suspensión de pago de impuestos que son coparticipables, cuyos importes son muchas veces importantes e impuestos como ganancias hacen al grueso de la recaudación en muchos meses sobre todo mayo y junio que se reparte a las provincias y a los municipios, a diferencia de las retenciones que no se coparticipan.

Entonces esta suspensión implicará una merma de recaudación de febrero a julio de este año que repercutirá en pocos días más en cada municipio y en la provincia también, provincias como la nuestra que ya siente comercialmente y en los servicios el impacto de la crisis mundial con caída de precios de productos generados por nuestros campos (girasol, soja, algodón ), crisis que fue “ninguneada” y bautizada por nuestra presidenta como efecto jazz pero que estábamos firmes en la marejada en una acto casi de sorna respecto a la problemática mundial.

Hoy Brasil puso barreras paraarancelarias a muchos productos que producen los argentinos: textiles, autopartes, con el objeto de proteger su industria, porque la limitación y pedido de autorización de ingreso de productos que se importan a ese país es un trámite que lleva entre 60 y 90 días. Eso sin mas hace paralizar la exportaciones argentinas a ese país por un trimestre esto no es un dato menor ya que no ingresaran durante un tiempo dólares de liquidación de exportaciones argentinas.

La pregunta es: ¿por qué no se bajan las retenciones de los productos que se producen en zonas desvastadas por la sequía? el Chaco bien puede ser considerada zona de desastre y como tal eliminar la retenciones que pesan sobre el girasol que se produce en nuestra provincia, que lamentablemente solo se cosechó un 40 % de lo previsto, el resto es perdida total, el costo fiscal para la provincia es cero y para la nación es mínimo. ¿Cuál es, entonces, la necesidad de suspender algunos impuestos como los que vemos en el decreto si la solución esta más cerca y es costo cero para la provincia? La respuesta es seguir haciendo la famosa caja, la caja con fin electoral, de dominación económica o de simple dádiva, a la Nación solo le interesa sostener lo que por ley no esta obligada a repartir. La nación aunque el productor haya sacado en lugar de mil quinientos kilogramos por hectárea de girasol (rinde que equivaldría a salir empatado en costos sin contar alquileres) saca 400 kilos lo mismo le cobra retenciones, sobre los 400 kilos le saca 120 kilos aproximadamente, que funcionan impositivamente y es por ello las contradicciones son profundas porque por un lado se suspenden los impuestos y por el otro se deja un impuesto que es confiscatorio, cobrándose sin considerar si el que lo paga gana o pierde en su actividad y sobrepasa los porcentuales tolerables en materia constitucional, contradictorio porque además esta reconocido en este decreto que estamos en emergencia agropecuaria y continúan las retenciones como si viviéramos en el edén, y con un ingrediente de fábula ya que si las retenciones eran para distribuir la riqueza debido a las ganancias extraordinarias, hoy esas ganancias no existen pero las retenciones continúan.

Así dada las cosas sin derogar retenciones sigue la sangría del producido del trabajo de los productores provinciales hacia las arcas nacionales, ello hace más difícil que la provincia y los municipios recauden impuestos propios de sus jurisdicciones, rentas, patente automotor, inmobiliario, complicándose las finanzas provinciales y municipales y en lugar de quedar los millones generados por las retenciones en los pueblos para sostener el comercio, los servicios y pagar los impuestos que sirven para mantener las comunidades, todo va a parar a la ya famosa caja nacional, la caja que miran los productores, comerciantes y pueblos del Chaco con la ñata contra el vidrio pero mas angustiados y mas decepcionados”.

Comentá la nota