EMERGENCIA BONAERENSE Faltan enfermeros pero niegan que se cancelen servicios

El director de Región Sanitaria III, Juan Quadrelli, aseguró que pese a la carencia de enfermeros en el Hospital Interzonal Abraham Piñeyro, no se ha debido llegar al punto de cancelar servicios o cerrar salas de internación por esa causa.
De ese modo dio un panorama local que se diferencia, según sus palabras, de lo que ocurre en gran parte de la provincia de Buenos Aires, donde la carencia de recursos humanos para realizar tareas de enfermería pone a los centros asistenciales en una situación de seria emergencia.

“Tenemos 170 agentes de enfermería, entre licenciados universitarios, profesionales, auxiliares y cuatro empíricos mayores de cincuenta, gente de mucha experiencia en la actividad. Además, a través de distintos programas, como el de las IRAB (para las infecciones respiratorias agudas) aportamos becas al hospital para reforzar el déficit de enfermeros que tiene”, señaló Quadrelli a La Verdad.

Asimismo aseguró que “no tuvimos ningún problema en cuanto al funcionamiento de los servicios al punto de dejar que funcione alguna sala. Siempre se ha ido solucionando, aparte el personal tiene una gran vocación de servicio y existe la volunta de ir resolviendo todos los problemas”.

Quadrelli precisó que “estamos necesitando entre quince y veinte enfermeras”, aunque adelantó que “el año que viene vamos a estar en funcionamiento la Escuela de Enfermería, para la que existe un lista do de 250 personas esperando ser capacitadas, así que con eso vamos a dar respuesta a esa necesidad”.

Cifras oficiales indican que Buenos Aires posee 9.800 enfermeros, entre auxiliares, profesionales y licenciados, para 12.000 camas de internación.

En la Provincia hay un enfermero cada tres médicos, estadística que debería ser a la inversa. Si bien la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la atención de un enfermero por paciente internado, en algunos hospitales bonaerenses, un enfermero puede llegar a estar a cargo de más de veinte camas en un turno.

Según pronostican estudios realizados, en diez años se habrán agotado los profesionales de esta disciplina, teniendo en cuenta que su promedio de edad en la Provincia es de 47 años y un importante número se jubila a los cincuenta por considerarse que practican un trabajo insalubre.

La pelea de los enfermeros, desbordados por la sobrecarga de trabajo, se relaciona con aumentar las posibilidades para lograr los estudios completos, que posibilita el ingreso en la carrera médico hospitalaria y la posibilidad de ascender en el escalafón. El 95 por ciento no tiene esta posibilidad de jerarquizarse por no haber accedido a cursar la licenciatura y esa, dicen los protagonistas, de la mano del bajo sueldo y escaso reconocimiento social, es la principal causa de la falta de vocaciones.

Desde la Federación de Asociaciones de Trabajadores de la Sanidad Argentina (Fatsa), alertan sobre la necesidad de aumentar la cantidad y la capacidad del personal, que se distribuye en auxiliares y profesionales, y subrayan que debe fomentarse la accesibilidad a los programas de estudio y una capacitación continua y gratuita, regulando además el ejercicio profesional.

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