GM emerge de la bancarrota

Los controlantes son el gobierno de EE.UU. y de Canadá; generaría ganancias en 2010
DETROIT.- En el primer resultado positivo del polémico rescate automotor implementado por el presidente norteamericano Barack Obama, la automotriz General Motors (GM) informó ayer que salió de la bancarrota tras 40 días de negociaciones.

Durante ese período, debió desprenderse de varias de sus marcas y pasó a pertenecer en un 72,5% a los gobiernos de Estados Unidos y de Canadá. Hasta ese momento, la empresa había solicitado cuantiosos fondos gubernamentales para hacer frente al pago de proveedores, en un contexto de falta de crédito bancario por la crisis financiera y de caída de las ventas de automotores.

Tal situación provocó varios cuestionamientos al gobierno de Obama, que ya había rescatado a entidades crediticias de Wall Street consideradas por buena parte de los norteamericanos las responsables del origen de la crisis económica del país.

"Reconocemos que se nos ha dado una inusual segunda oportunidad en GM, y estamos sumamente agradecidos por ello", dijo ayer el director general de GM, Fritz Henderson. Agregó que la firma salió más rápido de lo esperado de la convocatoria de acreedores y que será más expeditiva y receptiva a los clientes que antes.

También dijo que devolverá unos 50.000 millones de dólares de préstamos gubernamentales antes del límite de 2015. Y subrayó que la nueva GM buscará asociarse con la firma de subastas en línea eBay para que el público compre vehículos por esa vía. "Apreciamos el hecho de tener ahora las herramientas para cumplir con el trabajo", declaró.

En tanto, el director financiero Ray Young aseguró que la "nueva" GM, que acumula unos 90.000 millones de dólares de pérdidas netas desde 2005, podría tener un resultado bruto de explotación positivo el año próximo. Bajo el nuevo plan, el gobierno Estados Unidos será el dueño del 61% de la nueva automotriz, un 11,5% estará en manos de los gobiernos de Canadá y Ontario, un 17,5% será de los empleados sindicalizados, y el 10% restante será de los acreedores.

La nueva GM será una compañía mucho más pequeña, con la eliminación de 14 plantas, el 40% de los concesionarios y decenas de miles de puestos de trabajo menos: el personal será reducido de 91.000 empleados, a fines de 2008, a 64.000 a fines de 2009. Las filas gerenciales disminuirán en un 35%, o 450 ejecutivos, y se eliminará el cargo de presidente de América del Norte. La firma también renegoció sus contratos laborales para reducir costos y eliminó o vendió marcas. Sólo mantendrá cuatro principales: Chevrolet, Cadillac, Buick y GMC. Varias marcas de la "vieja" GM, entre ellas Saturn, Hummer, Opel, Saab y Pontiac, fueron eliminadas o vendidas.

Sin embargo, los expertos advierten que el futuro de la empresa será complicado en un contexto de caída sostenida de las ventas de autos.

Añaden que la apuesta que realizó Obama al intervenir en GM es alta: si la firma se recupera pronto será considerado su salvador. Si no, enfrentará duras críticas por haber gastado cuantiosos recursos de los contribuyentes.

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