Un embudo contra las heladas tardías

El novedoso sistema SIS, que ya es utilizado en todo el mundo, es un método "limpio" y podría llegar a la región del Alto Valle.

Aunque sus costos iniciales son elevados, su operación y combinación con otros métodos puede resultar más económico.

Neuquén > El sistema de combate de heladas SIS (Sumidero Invertido Selectivo), está ganando cada vez más aceptación en distintas partes productoras de fruta de todo el mundo, e incluso en Argentina. Si bien aún no ha sido instrumentado en la región de Río Negro y de Neuquén, las experiencias con cultivos similares en otros países y las características de la zona hacen factible su utilización para la defensa de la producción de frutas de pepita (peras y manzanas), de carozo (durazno, pelón, ciruela) y de vid en el Alto Valle.

El sistema SIS, desarrollado por la empresa Frostprotection, consiste básicamente en el principio del drenaje del aire frío del suelo y su expulsión hacia arriba, lo que se traduce en la obtención –en el cuadro productivo- de temperaturas mayores.

Para graficar el sistema, el SIS es como una estufa que actúa en forma inversa, es decir, en vez de tirar aire caliente, succiona el aire frío que se concentra sobre el suelo y la altura de los frutales para expulsarlo luego hacia arriba.

De acuerdo con las características del cultivo, la topografía del lugar y otras condiciones, un solo dispositivo SIS puede proteger hasta 6 hectáreas. En el país, la mayor instalación de SIS en el mundo se ha puesto en marcha para esta temporada en Agropecuaria Huaycama, Catamarca, para la protección de 330 hectáreas de olivos.

La Mañana de Neuquén consultó sobre el sistema al ingeniero Andrés de Fuentes, quien es gerente de Comercialización de Frost Protection Corp. En un breve contacto, el profesional indicó la viabilidad de utilizar este sistema en la zona del Alto Valle.

¿Es factible la utilización del SIS en la región del Alto Valle?

En cuanto a la factibilidad de la aplicación del sistema SIS para fruta de pepita, le comento que es posible. De hecho tenemos más de 500 hectáreas protegidas de manzanas en Sudáfrica, USA y Australia. En nuestra web se pueden encontrar dos testimonios de productores de manzana sobre la efectividad del sistema SIS. En cuanto a los carozos, también es posible la aplicación del sistema para la protección de los mismos, hay varios ejemplos tanto en Estados Unidos como en Australia sobre esta aplicación.

¿Qué costos se manejan para este nuevo esquema de combate de heladas ?

Los costos de inversión del sistema SIS varían entre 1.500 y 2.500 dólares por hectárea para predios mayores a 50 hectáreas. En el caso de predios de menor extensión, los costos de inversión se incrementan un poco. El costo exacto de la aplicación depende para cada caso de las características de la topografía existente, el daño observado, etc.

En cuanto a los costos de operación, los mismos son mínimos teniendo en cuenta que el sistema usa muy poca energía (2HP por hectárea en promedio). Los costos de operación promedian los 2 dólares por hectárea por noche de operación. Los equipos SIS se pueden operar mediante motor eléctrico, toma de fuerza de tractor o motor a gasolina y se pueden automatizar muy fácilmente.

Contamos con comparaciones de costos con el resto de los métodos tradicionales de control de heladas, y costos reales en emprendimientos que utilizan el SIS.

Teniendo en cuenta lo utilizado en la zona del Alto Valle,

¿Se puede combinar este sistema con los tradicionales ?

Un aspecto muy importante es que el sistema SIS se puede combinar con cualquiera de los demás métodos de protección antiheladas existentes. En particular sabemos que en la zona de Río Negro y Neuquén es muy utilizado el riego y los calefactores. El SIS puede combinarse con dichos métodos y lograr incrementos de temperatura mayores que los logrados por cada uno de los métodos independientemente. También en el caso del riego, la complementación con el SIS puede ayudar a disminuir el consumo de agua necesario.

El problema

Las heladas primaverales son un dolor de cabeza para los productores del Alto Valle porque coinciden con la época de floración y es cuando los montes se encuentran en la etapa más sensible. Los productores de carozo son los más afectados porque esta fruta es la que se cosecha antes que la pepita.

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