Embestida contra empresarios en Lisboa

Embestida contra empresarios en Lisboa
La Presidenta les reclamó mayor responsabilidad y defendió la intervención estatal ante dirigentes de Portugal, España y América latina
LISBOA.- No habían pasado más de tres horas desde que Cristina Kirchner había arribado a Portugal y en sólo pocos minutos la mandataria generó un fuerte revuelo entre los empresarios iberoamericanos. Llegó para cerrar la reunión de presidentes de organizaciones empresariales de la región, en el contexto de la XIX Cumbre de jefes de Estado iberoamericanos, que comenzó anoche, y protagonizó un duro cruce con los referentes de la industria y del comercio de la región, quienes tenían en sus manos una declaración diametralmente opuesta a lo manifestado por la mandataria argentina.

Más de 150 dirigentes de empresas de España, de Portugal y de países de América latina se habían reunido en esta ciudad para emitir un documento sobre la empresa privada y la crisis económica. Pero al escuchar las conclusiones de ese encuentro en boca del ex presidente de Costa Rica, José María Figueres, la presidenta argentina no pudo con su genio y comenzó a rebatir cada uno de los puntos: defendió la intervención estatal, pidió mayor responsabilidad y equidad social de parte de los empresarios y criticó con dureza la lectura que se hacía desde el sector privado sobre los efectos del calentamiento global. El jefe de la CGT, Hugo Moyano, junto con los dirigentes de los gremios de taxistas y balizamiento, Omar Viviani y Carlos Schmid, respectivamente, observaban maravillados a la Presidenta desde la segunda fila del auditorio. Lo mismo hacían la diputada Patricia Vaca Narvaja y el gobernador de Santa Cruz, Daniel Peralta.

Fue una reunión más bien tensa, en la que el presidente de Portugal, Aníbal Cavaco Silva, que también fue invitado a cerrar con Cristina Kirchner el encuentro, trató de utilizar todos los atributos de la diplomacia para disimular el mal momento.

No bien llegaron Cristina Kirchner y Cavaco Silva al primer piso del Foro de Organizaciones Empresariales Iberoamericanas, el ex presidente de Costa Rica se entusiasmó con la lectura de una síntesis de todo lo discutido por los empresarios. Allí mencionó, entre otras cosas, que América latina logró capear la crisis mundial, remarcó que la empresa privada cumple un papel "determinante" en la sociedad, pero que está siendo atacada en algunos países, destacó el rol del Estado limitado a la promoción de marcos regulatorios y exigió poner la innovación tecnológica al servicio del combate de los cambios climáticos.

Cristina Kirchner se disculpó por no poder levantarse hasta el atril debido a un esguince en el tobillo derecho sufrido dos semanas atrás. Pero la ausencia del atril no le impidió arremeter con un duro discurso contra el empresariado, donde elogió extensamente el "auge" de la economía argentina con una batería abrumadora de cifras. Luego, ante una audiencia silenciosa y sorprendida, lanzó: "Empresarios, políticos y dirigentes tenemos la inmensa responsabilidad de hacernos cargo de que las equivocaciones no son solamente fríos números de un balance, sino que significa la vida de millones de seres humanos".

El presidente de Portugal miraba con los ojos bien abiertos y el ex presidente de Costa Rica trataba de acomodarse mejor en su butaca, al lado de Cristina Kirchner. Ningún gesto impidió frenar el embate. "Me parece muy bien atender el problema del calentamiento climático y encontrar soluciones, pero también es importante encontrar la responsabilidad de la contaminación en aquellos países desarrollados", dijo. Y al mencionar el retroceso de los glaciares en Santa Cruz, advirtió: "No suena políticamente correcto decirlo, pero debemos exigir un uso más responsable de las tecnologías".

La escuchaban inmutables los presidentes de muchas empresas, ex ministros de finanzas y ex jefes de Estado. Habían pasado por ese mismo foro el secretario general Iberoamericano, Enrique Iglesias; el presidente de Repsol, Antonio Brufau; Alejandro Bulgheroni, de Pan American Energy; el presidente ejecutivo de Telefónica, José María Alvarez Pallete, y el CEO de Telecom Portugal, Zeinal Bava, entre otros.

Cuando ya había elogiado la marcha de su gestión en términos económicos y defendido a ultranza el modelo de Estado intervencionista, Cristina Kirchner exigió a los empresarios de la región una mayor responsabilidad social a fin de que la rentabilidad empresaria se traslade a la equidad. Para suavizar el clima invitó a todos los presentes a discutir en 2010 todos estos temas en la cumbre de presidentes iberoamericanos que se hará en Mar del Plata.

Hubo aplausos de rigor y hermetismo entre los empresarios presentes. Pero al salir del encuentro Moyano felicitó a la Presidenta con efusión. Luego, el jefe de la CGT dijo a LA NACION: "Es inédito que un presidente se anime a plantear todos estos temas que les tocan a los trabajadores en una cumbre de esta envergadura".

La Presidenta salió apurada para la apertura de la XIX Cumbre Iberoamericana que se inauguró anoche en Estoril, a 20 kilómetros de Lisboa, donde deliberarán durante dos días los jefes de Estado de la región.

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