Embestida contra los bosques de Palermo

El proyecto, presentado por un diputado macrista, está en la Legislatura. Es rechazado por la Asociación Amigos del Lago de Palermo y socios de GEBA que se oponen al presidente del club, José Beraldi, hombre de confianza de Mauricio Macri.
El Club Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires (GEBA) y un legislador porteño del macrismo se asociaron para proponer un cambio de zonificación para un sector del Parque Tres de Febrero que les permita construir un microestadio cubierto con estacionamiento para 1400 vehículos. Se trata de unas 12 hectáreas correspondientes al club, que hoy están calificadas como Urbanización Parque y Area de Protección Histórica, por lo cual no se pueden hacer nuevas construcciones en su superficie. El proyecto de ley propone modificar esa categorización por la denominada E4 (equipamiento), que permitiría la construcción, además del estadio cubierto, de locales gastronómicos, hoteles y otras edificaciones. La iniciativa generó la resistencia de un grupo de socios del club y de la Asociación de Amigos del Lago de Palermo.

La propuesta fue presentada en diciembre por el diputado macrista Avelino Tamargo. "Se trata de un proyecto de rezonificación con cargo, para la construcción de un estadio y un centro de alto rendimiento deportivo", explicó el legislador a Página/12. Se refiere a la parcela ubicada entre la avenida Figueroa Alcorta, las calles Los Ombúes e Intendente Guerrico y la avenida Lugones. Si bien el proyecto alude a una manzana, se trata de toda la superficie que ocupa la sede San Martín de GEBA, en los bosques de Palermo, al lado de la planta de la ex Obras Sanitarias. Allí se encuentra un edificio histórico del club en el frente y canchas de fútbol y de tenis, en la parte posterior.

"La ciudad no tiene estadio cubierto, y ése es el lugar más apropiado, porque la vivienda más cercana está a 800 metros. Además no afecta al ecosistema", argumentó Tamargo. El legislador sostiene que presentó el proyecto a pedido del presidente del club, José Beraldi. Y, conocedor de la resistencia que generó el proyecto entre algunos socios, puso como condición "que la comisión directiva del club ratifique el apoyo al proyecto".

Quienes se oponen al proyecto creen que detrás se esconde un negocio. Es que "en el futuro se le puede modificar el uso, y bajo la categoría de Equipamiento se pueden construir un hotel o locales gastonómicos", dijo a este diario una fuente de la Legislatura. De hecho, en 2008, antes de que el proyecto tomara estado legislativo, el club llamó a concurso para la construcción del estadio y celebró un convenio con los empresarios Diego Finkistein y Marcelo Fígoli, quienes invertirían unos 50 millones de pesos para la construcción del estadio y el polideportivo, con derecho a explotarlo por 55 años.

El proyecto se había diseñado en función del Campeonato Mundial de Hockey, que se jugará en 2010 en la Argentina. GEBA pretendía ser sede de ese torneo con su proyectado estadio. Pero el año pasado Beraldi perdió las elecciones en el club y, aunque continuó en la presidencia, no pagó los avales exigidos por la Confederación Argentina de Hockey y GEBA resignó la posibilidad de ser sede en manos de la ciudad de Rosario.

Si Beraldi impulsó la construcción del estadio sin tener la zonificación aprobada, ahora que perdió la oportunidad para construir el polideportivo para 2010, insiste con la modificación. Eso es al menos lo que dice el diputado Tamargo, ya que el propio Beraldi no se hace cargo del proyecto de ley.

Jorge Zelaschi, secretario general del club, dijo a Página/12 que el proyecto que hoy está en la Legislatura "no fue promovido por GEBA". "Teníamos otro proyecto, para construir un estadio en un terreno de enfrente, sobre Intendente Guerrico, que hoy es utilizado como estacionamiento y hay actividades de equitación, pero cuando nos quitaron la posibilidad de ser sede para el Mundial de Hockey, la propuesta se cayó". Aclaró que "si hacemos el microestadio donde propone Tamargo, los socios nos matan, porque ahí hay canchas de fútbol", pero luego reveló que "nos interesa que se apruebe la rezonificación para poder hacer algún otro tipo de construcción, como unos dormis para uso de los socios o para alquilar a las delegaciones deportivas que vienen del interior".

Además del estadio, la conducción del club pretendería concesionar la valiosa esquina de Figueroa Alcorta y Guerrico para la construcción de un local de comidas rápidas. Incluso ya habría una reserva por el alquiler de esa parte del terreno.

Según Tamargo, el estadio –que tendría capacidad para entre 9 y 12 mil personas– "no sólo será apto para eventos deportivos sino para espectáculos musicales". Además, prevé "la construcción de un estacionamiento subterráneo de tres plantas para 1400 vehículos". El legislador negó que su proyecto avale la construcción de locales de comida, hoteles u otro tipo de construcción.

Los socios que ganaron las últimas elecciones pero que son minoría en la comisión directiva del club desconfían de la conducción, que "ha dejado al club con un déficit de 16 millones de pesos, según el último balance", dice a este diario Iris Speroni. Además, "el club registra deudas previsionales con la AFIP por 5,5 millones de pesos".

Justamente estas dificultades económicas son parte de los fundamentos que esgrime el diputado Tamargo para sostener su proyecto. "En la búsqueda de nuevas posibilidades y a fin de no condenar a la desaparición al club, el proyecto debe ser permitido y, a tal fin, se ha buscado un lugar que cause el menor impacto ambiental", dice. El club, que fue fundado hace 128 años, llegó a tener 57.500 socios, de los cuales hoy le quedan 15.000 y cuenta con 600 empleados. Tamargo no es socio de GEBA, pero su hermano sí forma parte del padrón.

Su proyecto fue evaluado por el Consejo de Planeamiento Urbano (Copua) y por el subsecretario del área, y recién ahora ingresó en la Comisión de Planeamiento Urbano de la Legislatura. La titular de esa comisión, Silvina Pedreira (del Frente para la Victoria), vaticina que "este tipo de proyectos no prosperan en la comisión". "No es el criterio dominante modificar una Urbanización Parque por Equipamiento y menos en el Parque Tres de Febrero", aseguró la diputada. De todas formas, para convertirse en ley la iniciativa debe pasar por una audiencia pública.

Pero quienes creen que la modificación es más que una expresión de deseos piensan que ese criterio puede cambiar después de las elecciones legislativas, si el macrismo obtiene la mayoría absoluta en el cuerpo. Saben que Beraldi, el presidente de GEBA, es un hombre de confianza de Mauricio Macri: lo fue en Boca, donde sigue cumpliendo la función de vicepresidente segundo y fue el hombre que manejó los negocios de transferencias de jugadores.

El proyecto para rezonificar los terrenos de GEBA también es rechazado por la Asociación Amigos del Lago de Palermo. "Quieren transformar un club deportivo en una empresa de espectáculos y servicios en una zona destinada a parque público", expresó la organización ambientalista.

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