Embajadores para vender

Cristina Kirchner y el canciller Taiana inaugurarán un encuentro con todos los embajadores. Apuntan a abrir nuevos mercados para los productos argentinos.
Con el inquietante telón de fondo que ofrece la crisis financiera mundial, la presidenta Cristina Kirchner y el canciller Jorge Taiana inaugurarán el lunes que viene un seminario en el Palacio San Martín del que participarán todos los embajadores que Argentina tiene distribuidos por el mundo con el objetivo de convencerlos sobre la necesidad de buscar nuevos negocios para el país. Dado el panorama sombrío que muestra por estos días el mundo desarrollado, el interés estará centrado en fortalecer los lazos con los mercados emergentes.

Es la primera vez que se realiza una convocatoria de este tipo, al menos desde el retorno democrático. Anteriormente, a lo sumo, se hacían encuentros regionales con los embajadores de determinado continente reuniéndose en la residencia de algún país de la zona. Serán casi un centenar de representantes argentinos en el exterior –entre embajadores, jefes de misión a cargo de embajadas y los diez responsables de los centros de promoción comercial que funcionan en los consulados generales– que se congregarán desde el lunes en Buenos Aires.

“Es un buen momento para tener una reunión así”, analizó el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Alfredo Chiaradía, uno de los organizadores del seminario “El desarrollo de nuevos mercados para la producción argentina”. Optimistas, en la Cancillería creen que la crisis también genera oportunidades, dada la necesidad de salir a buscar destinos novedosos para los productos locales. “Queremos enviar el mensaje desde el más alto nivel de la prioridad que el Gobierno asigna a los jefes de las misiones diplomáticas como los impulsores de los intereses económicos y comerciales del país”, explicó Chiaradía.

Será una semana entera de actividades. La Presidenta encabezará la inauguración oficial el lunes por la tarde. El martes desfilarán por el Palacio San Martín ministros como Julio De Vido y Débora Giorgi, la titular de la Agencia de Desarrollo de Inversiones, Beatriz Nofal, y el titular de la UIA, Juan Carlos Lascurain. El miércoles los embajadores mantendrán encuentros divididos por región para intercambiar experiencias y trazar posibles planes de acción. Jueves y viernes está previsto que se reúnan con los empresarios interesados en conversar con ellos.

“Es el fin de la diplomacia canapé”, bromeaban sobre la convocatoria en el Palacio San Martín. Los funcionarios políticos de la Cancillería suelen ironizar sobre la supuesta afición de los diplomáticos de “la línea” por los tradicionales cócteles de las embajadas. Obviamente, los funcionarios de carrera consideran la descalificación un cliché de sus colegas que vienen de la política. “Hace rato que toda la diplomacia sabe que su tarea debe tener un objetivo comercial y eso está demostrado en el crecimiento que mostraron las exportaciones durante los últimos años. Aunque es cierto que algunos embajadores todavía no lo entendieron bien”, respondían cerca de Taiana.

A propósito, según el último índice del Indec, las exportaciones argentinas cayeron nada menos que el 36 por ciento comparando enero de este año respecto del 2008. Sin embargo, si bien reconocen una merma producto de la crisis, en la Cancillería justificaban la abrupta caída en que enero del año pasado había sido un mes excepcionalmente bueno para las ventas al exterior. Los números, sostenían, aún no están tan mal.

Lo que está claro es que para revertir esa baja no conviene apuntar al mundo desarrollado, agobiado como está por la debacle financiera. La idea es enfocar la mirada en los países emergentes, aunque por allí también comienza a haber señales preocupantes. Todo indica que China bajará sus tasas de crecimiento a aproximadamente la mitad de lo que venían siendo. Los países árabes también muestran debilidades por la caída del precio del petróleo. Con todo, las expectativas son que salgan mejor parados de la crisis.

Entre los embajadores que asistirán estarán Héctor Timerman (Estados Unidos), Carlos Bettini (España), Guillermo Nielsen (Alemania), Juan Pablo Cafiero (Vaticano) y Ginés González García (Chile). Aún quedan un puñado de embajadas por cubrir, incluyendo destinos de importancia como el Reino Unido e Italia. Algunas designaciones se apuraron justamente para que el nombrado pueda participar de este encuentro. Es el caso de Vicente Espeche, que irá a la de República Checa, y Susana Pataro, que ocupará la de Nigeria. Hay otros cuatro designados para las representaciones en Irlanda, Rumania, Malasia y Vietnam pero la Cancillería resolvió no difundir sus nombres hasta tanto esos gobiernos no le otorguen el placet correspondiente. Aquel episodio en el que Alberto Iribarne fue rechazado por la Santa Sede por su condición de divorciado, evidentemente dejó secuelas.

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