Embajadores: alta política, algún negocio y mucho turismo

Con la visita de la quincena de diplomáticos latinoamericanos y caribeños, el gobierno local se jugó una ficha importante para levantarle el perfil a la provincia en el escenario internacional.
Y dan la tarea por satisfecha, según evaluaron fuentes calificadas. Sobre todo, porque uno de los estandartes de esta gestión, el túnel de Agua Negra, cobró más relieve para el bloque de países del Mercosur.

Por otro lado, el resultado de este tipo de desembarcos tiene una lectura económica más a largo plazo, cuando se dilucida si redundan en nuevos negocios. Pero ayer se avanzó en arreglar un asunto que es un dolor de cabeza para la producción local en relación con México: los aranceles y la barrera fitosanitaria para la uva en fresco.

La tercera pata de la visita son las relaciones humanas: los invitados acusaron tan buen recibimiento que algunos se quedaron para seguir paseando el fin de semana, luego de pasar ayer por la Casa de Sarmiento y Los Caracoles.

De estos tres aspectos, en Casa de Gobierno sobrevaloran el primero. Esto, bajo la idea oficial de que estos intercambios auspician reconocimientos a gran escala, lo que viene como anillo al dedo para una eventual carrera presidencial de José Luis Gioja. Y como artífice de Agua Negra, uno de los temas que se llevó más atención de los extranjeros.

El embajador brasilero, Mauro Vieira, dijo ayer que "creo que están equivocados los que piensan que Brasil no está interesado, tanto así, que el proyecto del túnel se está haciendo con financiamiento del Banco de Desarrollo de Brasil". Y agregó que "la obra se realiza entre Argentina y Chile pero va a integrar un Corredor Bioceánico con Brasil también. El presidente Lula muchas veces ha demostrado su interés en este tema y siempre comentó que hace falta no un Corredor Bioceánico, sino muchos".

Sobre los negocios, se hizo una valoración positiva desde ambos lados. Uno de los puntos clave fue el avance en las conversaciones para solucionar desentendimientos con México en los aranceles a las importaciones para la uva en fresco, que el gobierno local quiere que se eliminen. Esto, porque México termina comprando más barato a otros países que están liberados de estos cargos, como Chile.

El otro tema, también sobre la uva en fresco, es flexibilizar la barrera fitosanitaria para esta fruta. Pasa que en México exigen echar un líquido a la uva dos semanas antes de cosecharla, que no lo exigen otros países. Así, al productor que no les vende a los mexicanos, le queda desvalorizado el producto para otros mercados, dijeron fuentes gubernamentales.

Ambos temas se trataron con México en una reunión que tuvieron los diplomáticos con las autoridades locales el jueves. El embajador mexicano, Francisco del Río, dijo a este diario que "está la posibilidad de examinar la situación arancelaria con simpatía, con ánimo de incentivar los negocios comerciales". Sobre si se hará alguna concesión a San Juan, dijo que "no sé cuál sea el resultado porque estamos en proceso, pero la idea con la uva es flexibilizar las reglas para la comercialización de ese producto".

Además, se tiraron líneas con todos los países para intercambios varios, donde emergió la minería como nuevo eje de negocios con naciones como Colombia y Costa Rica.

Por último, los diplomáticos se llevaron una imagen muy positiva de la provincia. Al menos, así lo plasmó el brasilero Vieira, que preside el bloque: "Están todos felices con la hospitalidad, la calidez, de parte del gobernador, del diputado Ruperto Godoy y de todos los sanjuaninos".

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