La embajadora de EE.UU. tratará de normalizar la relación con los bonistas

Lo dijo en la sesión de confirmación del Senado de su designación.
En su sesión de confirmación ante el senado estadounidense, la abogada de origen latino propuesta por Barack Obama como nueva embajadora ante Argentina dejó en claro que una de sus prioridades será ayudar a solucionar las demandas pendientes de los holdouts y de las empresas de EE.UU. que continúan en litigio con nuestro país tras la crisis de 2001.

"De ser confirmada, trataré de facilitar la normalización de las relaciones con todos los acreedores de la Argentina y una resolución en mutuo beneficio de las disputas con las compañías estadounidenses. El respeto de las obligaciones soberanas es un componente fundamental de la economía internacional", aseguró Vilma Martínez ayer por la mañana ante la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado.

Martínez se refirió de ese modo a los casos de una decenas de empresas estadounidenses que se vieron perjudicadas en sus contratos en el país durante la crisis y posterior devaluación y cuyas demandas están aún pendientes de resolución en el CIADI, el tribunal arbitral del Banco Mundial. Y a los 29 mil millones de dólares de deuda soberana no presentada al canje de 2005 y que el Gobierno tiene pendiente de una renegociación.

En su alocución, Martínez se refirió a la recuperación económica de los últimos años pero recordó que "las deudas pendientes y las disputas bajo arbitraje son herencias de la crisis que todavía persisten". Y agregó una frase dirigida al actual contexto empresario: "Haré todo lo que pueda para ayudar a crear un ambiente en que la inversión estadounidense sea bienvenida y esté segura, y en el que Argentina pueda cosechar mayores beneficios de la inversión internacional para sostener el crecimiento, crear empleos y reducir la pobreza".

Ante los senadores, esta abogada de 66 años descendiente de mexicanos y con una reconocida trayectoria como defensora de los derechos civiles de la minorías y los inmigrantes opinó que sus antecedentes la pueden ayudar a encontrar "un terreno común" con Cristina Kirchner "que ha buscado por mucho tiempo hacer justicia con aquellos cuyos derechos humanos fueron violados durante una brutal dictadura militar."

Martínez también destacó que la Argentina es "uno de los países de la región con el que tenemos mejor cooperación en la lucha contra el terrorismo y la lucha contra el narcotráfico".

La sesión es un paso indispensable que deben cumplir los diplomáticos y otros funcionarios estadounidenses para ser confirmados en su puesto tras la nominación presidencial.

Martínez seguramente será aprobada y se convertirá en la primera embajadora mujer de Estados Unidos en Argentina. Y ocupará el puesto de Earl Anthony Wayne que dejó su cargo el mes pasado para marcharse a Afganistán. Martínez intentará restañar el difícil vínculo bilateral y las desconfianzas de los últimos años. La Casa Rosada siente que con la llegada de Obama a la Casa Blanca se abrió una nueva etapa.

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