Elsa Labegorra, la jefa de campaña de Carlos Verna

Algunos chispazos entre diferentes facciones de Santa Rosa y el poder residual que retiene entre los punteros barriales, llevaron a Elsa Labegorra (la "rusa Lluch", como se la conoce cuando usaba su apellido de casada en años de esplendor político) a un lugar impensado: es la jefa de campaña de Carlos Verna en Santa Rosa.
A pesar de su desgajada imagen política, con un procesamiento a cuestas (por la causa de los viajes fantasmas, uno de los emblemas de la corrupción en el ministerio de Bienestar Social), Labegorra ahora salió de su destierro político. Por lo menos, puertas adentro del PJ pampeano.

De esta manera, el centro de campaña de Argentino Valle y Luro ya no será la nave insignia de la campaña santarroseña. Pasará a ser la sede del Consejo Local de Unidades Básicas, ubicado en la calle Pueyrredón, un espacio desde donde Labegorra ha realizado y conducido decenas de campañas para diferentes candidatos y elecciones.

La llegada de Labegorra al núcleo del poder del vernismo es todo un dato. Fue por el resultado de rencillas y la pelea por espacio de poder dentro de la Plural en la capital pampeana.

La actividad de los candidatos Carlos Verna y Cristina Regazzoli se dispersaba en cada uno de los barrios santarroseños que recorrieron hasta ahora. Es que la plural tenía tres líneas: una con Marcelo Pedehontáa y Sergio Zillioto; otra con el diputado Juan Ramón Garay y una tercera, que respondía a Cristina Regazzoli y Pedro Freidenberger.

En las distintas recorridas los candidatos advirtieron estas diferencias. En algunos barrios fue notorio. Pero además obligó a destinar más recursos que los previstos: con estas tres líneas, que incluye el sostenimiento de casas-unidades básicas. Los recursos necesarios se incrementan con estas divisiones internas.

La relación de Elsa Labegorra con el vernismo tuvo sus vaivenes. La ex subsecretaria de Promoción y Asistencia a la Comunidad es uno de los íconos del marinismo. Y una de las procesadas más notorias. Su relevancia política en los años del marinismo creció a medida que el proyecto menemista sembró de desocupados, pobres y marginados las ciudades y localidades de la provincia de La Pampa.

Labegorra, con el desembarco del vernismo en el gobierno se refugió en la Cámara de Diputados. Y cultivó buenas migas con el vernismo. El coqueteo del vernismo con sectores ajenos al peronismo y la necesidad de afirmar su poder del partido de gobierno, llevó a los vernistas a instalar el tema de la corrupción aunque sea en forma ambigua. El propio ex gobernador Carlos Verna insinuó en tono de denuncia la corrupción con la obra del acueducto del Río Colorado.

Precisamente después empezaron a llegar a los juzgados información y documentación que no había llegado antes. El origen de la investigación de los viajes truchos (una maniobra por la que se fraguaban viajes de sectores asistidos), por la que ahora está procesada Elsa Labegorra está en esos tiempos de la pelea facciosa entre Verna y Marín.

Su poder deshilachado la dejó a Elsa Labegorra fuera de las listas de diputados provinciales para el 2007. Pero ahora vive una pequeña resurrección dentro del partido. Algunos tuvieron que volver a agendar su celular.

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