Elisa Carrió: "En su ficción final, Kirchner es tan prepotente como impotente"

Asegura que el ex presidente busca victimizarse. Dice que el 2011 "está lejos" y ningunea a Cobos.
¿Cómo explica, después del resultado de la última elección, que la oposición esté a la defensiva y Néstor Kirchner sea quien ocupe el centro de la escena?

Se trata de la ficción final en la que Kirchner aparece tan prepotente como impotente. Es una muestra de su propia impotencia histórica. Kirchner es astuto, pero no llega a ser inteligente. Los hombres nunca se conforman con lo brutal. La torpeza de Kirchner es de los que creen que dejamos de ser personas.

Sin embargo, el gobierno de Cristina Fernández, con el respaldo de Kirchner, ha logrado aprobar leyes clave y parece tener acorralada a la oposición...

El daño que están causando los demuele. No hay que temerles, tampoco empujarlos. Ni cómplices de la brutalidad ni conspiradores. Hay que tener paciencia para conseguir 100 años de República.

¿Quiénes son los conspiradores?

No voy a dar nombres, pero cuánto hubiéramos ganado sin los golpes de 1930, de 1955, 1958 y 1966. Y también el de 1976 que volteó a María Estela Martínez. Lo que nosotros estamos reclamando es que los Kirchner se hagan responsables del desastre al que nos han llevado. Pero ojo, hay que tomar distancia del odio. Desde el barco ya se ve la costa, no hay que apurarse.

Más allá de la metáfora, ¿cuál es su preocupación?

No hay que hondurizar la Argentina. Ese es el planteo de Kirchner, el quiere victimizarse y que Cristina se convierta en Zelaya (por el presidente de Honduras, Manuel Zelaya, en estos momentos refugiada en la embajada de Brasil en Tegucigalpa). No podemos prohijar ninguna desestabilización.

El viernes lanzó una nueva agrupación política y respaldó su alianza con la UCR y el socialismo, ¿se acabaron las peleas?

Yo también soy responsable del Acuerdo Cívico y Social y la responsabilidad no se entrega. Me di cuenta de la jugada de Kirchner de poblar la Casa Rosada de políticos y de vaciar al Parlamento. Ahora se recompone la oposición y tenemos enfrente a un hombre vengativo como es Kirchner con mayoría parlamentaria hasta diciembre.

¿No le parece que está debilitada la oposición con vistas al 2011?

Hay que trabajar por una nueva legitimidad. Aquí algunos hablan de un pacto como el de España con la Moncloa. ¿Con quién lo van a hacer? ¿con Duhalde?, ¿con Zanola que mata a los afiliados de su gremio, los bancarios, con medicamentos truchos?. ¿Con Cristóbal López que hoy, gracias a los favores del poder, es uno de los empresarios mas fuertes del país?

El Acuerdo Cívico tiene tres candidatos, usted, Cobos y Binner... ¿Habrá internas?

Hoy no soy candidata, sino diputada electa. El 2011 está lejos. Me preocupa transitar este año y el que viene. Binner hizo declaraciones parecidas a las mías y Cobos es el vicepresidente de la nación en ejercicio y tiene que cumplir su rol.

¿Lo cumple?

No hago juicios.

¿Usted votaría a Cobos si es el candidato? El dijo que votaría por usted...

Eso lo va a decidir la Coalición Cívica y mi voto es secreto.

Hay quienes dicen que a usted lo único que le interesa es ser presidenta de la Nación...

Si lo único que me importara fuera ser Presidenta, ya lo hubiera sido hace mucho y como contrapartida debía garantizar cargos a los que dicen eso. Al contrario, me he bancado derrotas y nunca acepté financiamientos espurios. A esos actores les digo que no me van a doblegar. No dejan de ser inmorales porque pasan a ser opositores.

¿ Se refiere a Cobos?.

No, no voy a dar nombres.

¿A qué se deben esas idas y venidas entre la Coalición Cívica y el ARI?

El ARI nació en 2001 como un movimiento, después vino el partido la Coaliación Cívica y ahora juntamos las dos cosas para que aquellos que vienen del movimiento, los técnicos y los representantes de organizaciones sociales tengan también espacio de representación. Para que tengan protagonismo tienen que pertenecer a un partido.

¿Un liderazgo tan fuerte como el suyo, no opaca al resto?

No me parece, siempre para poder construir hay que pasar de la despersonalización que produce encierro al liderazgo. Por suerte tenemos muchos jóvenes que ya están maduros. Me voy quedando más tranquila porque ya he pagado todos los costos. Le decía a Gerardo Morales (el jefe de la UCR) que íbamos a ganar la Nación y a mí me iba a pasar como San Esteban, me iban a apedrear.

¿Lo dice porque la Coalición salió tercera en la Ciudad?

No era relevante para mí la Ciudad. Era más importante ganar en la Nación que es lo que hicimos.

¿Cómo está su salud?

Ahora estoy bien. Estaba muy estresada por la última campaña electoral y me terminó de demoler la discusión por el diálogo político. Ya le dije que advertí la jugada de Kirchner. Pero yo no quería hablar, no tenía sentido y el estresazo derivó en un problema de cervicales y luego mareos.

¿Sufrió mucho?

Es lo que nos pasa a los argentinos sufrimos porque ya reconocemos nuestra propia decadencia. Lo mío fue una mezcla de enfermedad y responsabilidad.

¿Responsabilidad?.

Los consensos tienen que tener un límite y las tácticas no pueden ser un capricho. Nuestra estrategia no cambia, ni cambiará: trabajamos por una matriz moral y republicana del país, con desarrollo económico y una mejor distribución del ingreso.

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