"La Eliminatoria es una guerra"

A poco de cumplir 15 años en la Selección, el Pupi analiza el presente. "Quedan partidos jodidos", dice y banca jugar con Brasil en Rosario: "En un clásico, cuanto más cerca tengas a tu gente, mejor".
Siempre se vuelve a los primeros amores... Y ahí está Javier Zanetti en la cancha de Banfield que lo vio descollar durante dos temporadas (1993-1995). Desde entonces, el Pupi de Dock Sud recorrió un largo camino. Y se presta a la charla con Olé a horas de volar hacia Boston, donde hoy se encuentra de pretemporada con el Inter, en la agonía de sus vacaciones. ¿Vacaciones? "La verdad, no paramos nunca. En la Argentina, con temas de la Fundación y con el viaje que hicimos a Nueva York para el partido con Claudio Reyna y Steve Nash", cuenta Javier.

-En la Fundación hay muchas cosas que hacés y no se conocen...

-Sí, hay mucho más de lo que se ve. Para que las cosas vayan bien hay que hacer mucho porque los chicos lo necesitan. Y la cuestión no es sólo hacer para mostrar...

-¿Qué sensación te genera saber que cada vez hay que ayudar más?

-Me doy cuenta de que la situación del país está cada vez difícil y los chicos cada vez nos necesitan más. No nos damos cuenta que la crisis del país no es económica. Nos confundimos, la crisis es social.

El 16 de noviembre de 1994, en Santiago, contra Chile, Zanetti tuvo su primera vez en la Selección. En este 2009 se cumplen 15 años de ese partido para quien es hoy el jugador con más presencias (133) con la celeste y blanca. "Estábamos en mi familia esperando que Passarella diera la lista. Por lo que decían los medios, Patrulla Jiménez y yo podíamos ir, así que para mí fue un sueño cumplido. No imaginé que arrancaría una etapa que durase tanto".

-A ver, repasemos a tus técnicos con definiciones cortitas... ¿Passarella?

-El primer DT que apostó por mí, que me dio mucha confianza junto a una camada de jóvenes que nos consolidamos para jugar nuestro primer Mundial...

-¿Bielsa?

-Sacó lo mejor de mí dentro del campo y me formó también como persona.

-¿Pekerman?

-Con él no tengo ningún tipo de rencor. Me dio la posibilidad de seguir estando en la Selección después de que se fue Marcelo. Y hasta tres meses antes del Mundial fui partícipe jugando todos los partidos. Después no fui a Alemania y él sabrá los motivos...

-¿Te debés una charla con él?

-No, yo creo que no es necesario. Fue una decisión que él tomó en su momento y por más charla que podamos tener ahora, el Mundial no lo jugué...

-¿Basile?

-El Coco fue el técnico que volvió a confiar en mí y además me hizo capitán tras el retiro del Ratón Ayala. Lo respeto y lo valoro mucho por eso.

-¿Cómo procesaste el tema de su salida?

-Me sorprendió, porque si bien tuvimos altibajos, la Selección en general tenía un balance positivo. Nadie sabe bien las circunstancias ni por qué llegó a esa determinación...

-El dijo que el motivo no había sido futbolístico...

-Por eso, de la parte extrafutbolística no sabemos... Tendría que aclararlo él y dar su conclusión...

-¿Maradona?

-Jugar un Mundial con él sería una manera espectacular de cerrar mi ciclo en la Selección. Es un lujo estar bajo su mando...

-Sí, pero él al principio no te quería...

-Y sí... Parecía que mi ciclo en la Selección estaba acabado. Yo tenía la esperanza de que me convocara contra Escocia. Quería tener una oportunidad con él... Quería que Diego me conociera entrenándome, que viera la manera de manejarme en el grupo...

-¿Cómo lograste revertir tu imagen ante él?

-Hice lo que hice siempre y eso permitió que Diego tuviera otra opinión de mí. Hablamos bastante y él se dio cuenta enseguida de lo que uno es.

-Ahora pasó el deslumbramiento de ese comienzo del ciclo, la historia es distinta...

-Y... ahora hay que pelearla más, no viene fácil la mano. Quedan partidos jodidos, pero los jugadores argentinos siempre responden en las difíciles. Lo más importante es clasificarse al Mundial cuanto antes y como sea. Después va a haber mucho tiempo para trabajar tranquilos.

-¿Cuál es la palabra para definir a este momento de la Selección?

-No podemos hablar de miedo, pero hay que hay que ser conscientes del momento que vivimos.

-Se viene Brasil y todo indica que hay mudanza a Rosario...

-Es lindo que la Selección se pueda mostrar en distintas partes del país. En Italia, la selección no juega solamente en Milán o en Roma... Es un clásico y en esos partidos, mientras más cerca tengas a tu gente, mejor...

-¿Cómo estamos comparados con las mejores selecciones del mundo?

-España está bien, Brasil se despertó... Italia y Alemania son respetables... Pero te digo la verdad, lo que pase hoy no importa. Lo importante es clasificarse al Mundial y estar bien en el Mundial...

-¿Hay que rezar para que Messi esté igual que hoy a mediados del año que viene?

-El va a ser nuestro as de espadas. El tema es no estar todo el tiempo comparando lo que hace en el Barcelona con lo que hace en la Selección. Son completamente distintos los partidos que afronta con su club y los que tiene con nosotros. En las Eliminatorias son terribles, cerrados, durísimos.

-¿Y el Mundial cómo va a ser? ¿Más parecido a la Eliminatoria o a la Liga?

-Los partidos del Mundial, aunque son los que importan más, son mucho más abiertos. La Eliminatoria es una guerra, hay partidos en los que, directamente, no se juega al fútbol.

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