"No nos eligieron para revisar el pasado ni para ajustar cuentas"

El ex guerrillero será el futuro ministro de Defensa de Uruguay. Es uno de los cuatro hombres que tuvieron un paso por la lucha armada y ahora estarán junto a José "Pepe" Mujica.
De los cuatro políticos con pasado guerrillero que formarán parte del futuro gabinete del presidente electo uruguayo, Jose "Pepe" Mujica, el actual diputado Luis Rosadilla carga con la cruz más pesada. Porque de confirmarse su designación, encabezará en marzo las relaciones con las Fuerzas Armadas, las mismas que enfrentó hace cuarenta años desde la guerrilla tupamara y que ahora comandará como enlace del futuro presidente, también ex tupamaro

"El pueblo escogió el Frente Amplio para seguir cambiando Uruguay. No nos eligieron para revisar el pasado ni para que ajustar cuentas personales de hace 40 años. La sociedad construyó una fuerza con la que apoyó a un gobierno para forjar un país más próspero y solidario y, quienes asumimos esa responsabilidad, tenemos que ser absolutamente conscientes de que nos eligieron para eso", comentó ayer a PERFIL en una entrevista telefónica desde Nueva Palmira.

Sus conocidos aseguran que es hombre de bajo perfil. Integra el partido Corriente de Acción y Pensamiento –Libertad (CAP–L) dentro del Frente Amplio y es uno de los dirigentes más cercanos a Mujica aunque su fuerza política se alejó del Movimiento de Participación Popular (MPP) del primer mandatario electo hace años. Durante la década del 60, participó de la lucha clandestina hasta ser detenido en 1973, acusado de asociación subversiva, atentado a la Constitución, conspiración y falsificación de documentos. El 28 de enero de 1982, ocho años después y tres antes de la amnistía general, recuperó su libertad.

"En Uruguay, no va a suceder lo mismo que en Argentina, no hay críticas al gobierno desde la corporación militar", respondió Rosadilla al ser consultado sobre la resistencia que su pasado puede despertar en las Fuerzas Armadas, teniendo como precedente el malestar que generó en círculos castrenses argentinos la designación de la ministra Nilda Garré, de pasado montonero.

Aunque lo niegue, la llegada al poder de los viejos tupamaros motivó reacciones en la vieja casta militar. Quizás para desalentar el contagio a los oficiales en actividad, Rosadilla descartó cambios quirúrgicos. "No está prevista una remoción de la cúpula militar, sólo las rotaciones habituales que podrán tener, como en cualquier institución donde hay personas diferentes, un signo u otro, pero que siguen el mismo sentido que ahora. Queremos profesionalizar a las Fuerzas Armadas y politizar fuertemente a la defensa para que no sea elemento excluyente de militares y gerentes partidarios sino una política transversal, de toda la sociedad, como la economía y la seguridad pública"

Implementar la nueva Ley de Defensa no será tarea sencilla para el futuro gobierno en tanto convierte a los militares en asesores circunstanciales de las decisiones estratégicas que se adopten en el futuro Consejo Nacional de Defensa.

Junto a Rosadilla habrá otros tres ex guerrilleros. Eduardo Bonomi será el jefe de Gabinete, Jorge Vázquez irá a Interior y Ricardo Ehlich estará en Educación y Cultura. Son antiguos camaradas de Mujica, que lo escoltarán en el poder-.

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