El CAM elevará su presupuesto a la Corte

Cuando un consejero titular falte será reemplazado automáticamente por el suplente.
Los miembros del Consejo Asesor de la Magistratura (CAM) asistirán a la tercera sesión (tendrá lugar el miércoles) con numerosos puntos de coincidencias sobre el futuro reglamento que regirá el funcionamiento del órgano.

Hasta el momento han consensuado que quienes fueron elegidos como consejeros suplentes reemplazarán automáticamente a los titulares sin que sea necesario que se cumpla ninguna formalidad: bastará la ausencia de los segundos y que estén presentes los primeros para que opere el recambio. Si estuvieran ambos en la sesión, los suplentes participarán con voz, pero sin voto.

El CAM preparará y remitirá al Poder Judicial (no al Poder Ejecutivo) el cálculo de los recursos y gastos que demandará para su funcionamiento, con el fin de que sean considerados en el presupuesto general de la Provincia.

El CAM nombrará y removerá a su personal, que estará sujeto al régimen disciplinario y de licencias que rige en el Poder Judicial. Para el ingreso se establecerá un régimen de concursos de antecedentes y/o de oposición.

En caso de que el presidente del CAM (debe ser necesariamente un vocal de la Corte Suprema de Justicia) estuviera ausente, lo reemplazará su suplente (otro vocal de la Corte). Pero si ambos no asistieran a la sesión, las funciones serán ejercidas por el vicepresidente (en virtud de la Ley 8.197, debe ser un legislador).

Lo que queda pendiente

Los temas sobre los que no se pusieron de acuerdo son, en primer lugar, si el vicepresidente (ahora es la alperovichista Carolina Vargas Aignasse) gozará del doble voto, para definir un eventual empate en una resolución, como la Ley 8.197 reconoce al presidente. La legisladora es partidaria de que la presidencia sea ejercida por el vicepresidente con todas sus atribuciones (incluido el doble voto). En cambio, los consejeros que representan a los abogados esgrimen que, como tres de los seis representantes del CAM son legisladores, eso acentuaría peligrosamente el desequilibrio a favor del estamento político.

Otra cuestión se relaciona con el secretario del cuerpo, que desempeñará un rol clave. El debate versa sobre si tendrá carácter temporario (durará sólo dos años, como los consejeros) o si permanecerá mientras dure su buena conducta. También falta decidir si este surgirá de un concursos de oposición y antecedentes -como era la propuesta originaria de Antonio Gandur- o de una selección que pueda implicar lo uno o lo otro, según lo establezca el CAM.

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