La ley de electrónicos sigue su paso firme en el Congreso

Aunque es muy difícil que sea tratada mañana en el Senado, la ley de electrónicos sigue su paso firme y mueve a empresarios, sindicalistas y hasta una gobernadora, que vino desde el Sur para apoyar la iniciativa.
El proyecto, que ya fue aprobado en Diputados, protege a la industria de Tierra del Fuego, a través del incremento de impuestos a los productos tecnológicos fabricados fuera de la isla. Y viene precedido por una fuerte controversia entre los productores de la provincia fueguina y otras cámaras del sector. Se descuenta que, si es tratada, será aprobada por el oficialismo.

Para sus impulsores, la ley provocará un proceso de sustitución de importaciones que logrará mayor empleo argentino. Los detractores, en cambio, argumentan que por efecto de la ley los precios podrían subir 34%.

La controversia surge porque el proyecto califica a los equipos electrónicos como artículos suntuarios (menos las notebooks, que fueron exceptuadas en Diputados). Esto hace que se les aplique impuestos internos. También se les sube el IVA del actual 10,5% al 21%: hasta ahora, estos productos tributaban la mitad del IVA.

Las medidas, creen en Tierra del Fuego, harán renacer la alicaída industria de electrónica radicada allí. "El proyecto es similar al que rige en Brasil, que logró sustituir trabajo importado por nacional", dice Alejandro Mayoral, presidente de la cámara del sector en la isla.

Las grandes empresas del sector, agrupadas en Cicomra, critican con dureza. "Pensar que estos dispositivos, y sobre todo el celular, son elementos suntuarios es poco apropiado, y va a generar una mayor brecha digital", dice Norberto Capellán, su presidente.

La gobernadora Fabiana Ríos vino ayer a Buenos Aires a apoyar la iniciativa y se juntó con senadores radicales. "Toda la provincia está a favor de este proyecto que lleva 8 años", dijo a Clarín. Hizo hincapié en la necesidad de proteger la región, que tiene "valor estratégico geopolítico para el país".

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