Electrodomésticos: el negocio apunta a gente de bajos ingresos

Electrodomésticos: el negocio apunta a gente de bajos ingresos
Es la estrategia de cadenas chicas como Ribeiro. Hay caídas en el interior.
Suba de la morosidad. Ventas que caían más de dos dígitos. Fabricantes preocupados porque les faltaban insumos. Para las cadenas especializadas en electrodomésticos -casi todas empresas familiares de capital local- el primer semestre fue muy complicado. Recién después de la gripe A, la actividad volvió a tener cierta normalidad. Las dos más grandes (Garbarino y Frávega) pudieron capear la tormenta mejor que las empresas más chicas, para las que fue dificil mantenerse en pie. "Creo que hasta vamos a estar 10% arriba que en 2008", augura Carlos García, gerente general de Garbarino.

En el interior, la crisis dejó un tendal de víctimas. Enredó las finanzas de Bazar Avenida, una de los tres integrantes de la cadena Megatone (las otras dos son Carsa y la misma Megatone). Y también le pegó a las que estaban fondeadas con fideicomisos, como Bonesi, Otero y Saturno, que terminó en una convocatoria de acreedores. Una de las que zafó, aunque pasó sofocones, fue Ribeiro.

La firma puntana es comandada por Manuel Ribeiro -sociólogo de formación y nieto del fundador- , que se precia de llevarse el bronce de las ventas (detrás de Frávega y Garbarino). "Si tomo por separado a las empresas que conforman Megatone, Ribeiro es la tercera", sostiene. Llegará a esa instancia a fin de año, cuando facture $ 1.000 millones en 60 locales.

En Megatone saben que no están pasando por su mejor momento en términos de imagen, porque bajo el mismo cartel se encuentran retratos muy disímiles. Los locales de Carsa y Megatone lucen como los de su competencia, pero los de Bazar están siendo abandonados o tienen escasa oferta.

El periplo de 2009 dejó su huella en casi todos. "Hubo meses en los que llegamos a 7% de morosidad en las cuotas, cuando lo habitual era 2% a 3%", detalla. Ribeiro se especializó en segmentos de poder adquisitivo mediobajo y bajo. "Es un segmento poco bancarizado que, en muchos casos, recibió el primer préstamo de su vida", reflexiona.

Ribeiro esquivó los barrios en los que mandan Garbarino y Frávega. Se instaló, por en el bajo Flores, a cuadras de la villa 1-11-14. "Tomamos vendedores del lugar, que entienden el comportamiento de sus vecinos y fuimos creciendo desde allí", precisa. "El surtido va cambiando de acuerdo con las demandas de los clientes. En el interior, por ejemplo, el 30% de la facturación es por otros rubros que no son electrodomésticos: muebles, camas, sillas, valijas", grafica el empresario.

En pleno apogeo de los fideicomisos, Megatone fue prudente y eso le ahorró problemas futuros. "El financiamiento de cara al 2010 es pura incertidumbre. No se de dónde vamos a sacar plata para seguir creciendo", plantea. Lo saben en Bonesi: un fondo de inversión (LeadGate) estuvo a punto de entrar, pero se fue por las malas perspectivas financieras.

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