En un año electoral, otro capítulo de la interna del PJ

¿Verna candidato?: las encuestas que andan dando vueltas demuestran que el PJ tendría serios problemas para ganar las elecciones en la provincia. Por eso en las huestes vernistas ni siquiera descartan que pongan a jugar el nombre del líder de la Plural.
2009 es un año electoral. Y eso no hará más que potenciar y estimular las internas que surcan al Partido Justicialista, y que ya se están haciendo sentir pese a que -según la tradición- enero es ese mes en el que los dirigentes se toman vacaciones incluso para sus chicanas.

Las especulaciones, las declaraciones cruzadas y las versiones, sin embargo, están a la orden del día.

El PJ pampeano vivirá otro año especialísimo, en el que intentará empezar a cicatrizar las heridas que fueron dejando los años anteriores: el principal partido de la provincia sigue padeciendo los remezones de “la madre de todas las batallas” (cuando se enfrentaron Rubén Marín y el delfín de Carlos Verna, Oscar Mario Jorge, en julio de 2007), a lo que se sumaron las consecuencias de la intervención de la gestión de Juan Carlos Tierno y la presidencia partidaria de Carlos Aragonés.

Movidito, movidito

2009 promete estar movidito en el PJ, no sólo por la elección legislativa, sino también porque tendrá que definir sus autoridades partidarias, y previamente tendrá que concretar un congreso provincial en el que -seguro- habrá discusiones subidas de tono, enfrentamientos y pase de facturas.

En las últimas semanas el espacio para los rumores ha ido creciendo. Y hay fuentes del justicialismo que dan por hecho que el gobierno nacional -o mejor dicho, el kirchnerismo- prefiere buscar como aliado en La Pampa a Rubén Marín y no a la mayoritaria línea Plural.

No es ningún secreto que Verna y los K (sobre todo Cristina) siempre estuvieron medianamente enfrentados, aunque también es verdad que negociaron cuando se vieron forzados por sus mutuas conveniencias.

No obstante, en el año electoral el gobierno K habría dispuesto la instalación de algunas “oficinas de acción social” en distintos puntos de la provincia. Y el manejo de esos centros virtualmente electoralistas -que desembarcarían en General Acha, Rancul y 25 de Mayo- quedaría en manos de hombres de confianza del marinismo, según firmes versiones.

A eso se suma la pretención marinista de manejar otras oficinas que en La Pampa representan a Nación, como la obra social de los jubilados (el PAMI). Marín ya ha logrado colar algunos colaboradores y definir determinadas acciones de ese organismo, así que no sería de extrañar un esfuerzo para lograr la salida de Heriberto Mediza, un antiguo aliado marinista pero que actualmente es un enemigo tras su pacto con el vernismo local.

El arte de lo posible

La política es el arte de lo posible y sólo así se explica que Mediza -quien sigue presentándose como un pionero K en la provincia- haya pactado con quienes lucen más lejos del gobierno nacional, como por ejemplo Juan Ramón Garay, quien en estas últimas horas ha insistido en que el sector Plural no está alineado con Kirchner (aunque tampoco -aclaró- con Eduardo Duhalde).

Los problemas del PJ son tan importantes que hasta se evalúa como posible, en algunos círculos del peronismo, que el propio Verna sea candidato a senador. Para la Plural, sería un rotundo gesto de independencia respecto del gobierno nacional. Y también un modo de deshacerse de las confrontaciones internas, poniendo el as de espadas a jugar.

La verdad es que las encuestas que tiene el PJ, pese a que falta mucho tiempo todavía para que llegue el día de las elecciones legislativas, no le garantizan el triunfo ni mucho menos. La oposición -con la columna vertebral del radicalismo y el aporte del socialismo y el Frente de la Gente- viene agrandada y en crecimiento después de la victoria de octubre en Santa Rosa.

El partido

Pero antes de resolver quiénes serán sus candidatos, el PJ pampeano tiene que definir algunas otras cuestiones. Por ejemplo, quién lo preside: Verna, viejo zorro, le pidió públicamente al gobernador Jorge que se haga cargo de esa tarea. ¿Es un dulce o es el abrazo del oso?

Convergencia se va en amagues porque sabe que, en principio, no le darían los números para una disputa mano a mano. Pero si el respaldo K se hace concreto y el gobierno provincial sigue metido en sus dudas, nada está demasiado claro.

Mientras tanto, hay quienes hacen su propio juego, como el ex convergente Roberto Robledo, quien formó rancho aparte pero parece muy cerca de algunos vernistas. Y está dando vueltas Juan Carlos Tierno, recorriendo el interior y posicionándose no se sabe con qué objetivo concreto, siempre en su mesiánico estilo, aunque tratando de hacer buenas migas con sus viejos amigos marinistas.

Para completar el panorama, Marín se despachó en las últimas horas con una frase que parece una advertencia al gobernador: “Si el mérito para que sea presidente del partido es haber perdido Santa Rosa... Creo que (los de la Plural) lo proponen por dos motivos: para que les ponga el gobierno a disposición de la interna o por si pierde la responsabilidad recaería en Jorge y el otro (Verna) miraría par arriba. Creo que no agarrará la presidencia del peronismo pampeano”.

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