Una ley electoral que aparta a las minorías.

La Asamblea Nacional (Legislativa) venezolana aprobó ayer la Ley Orgánica de Procesos Electorales que, en el caso del Parlamento, ratifica el sistema mixto de sufragio, pero privilegia el valor del voto personal sobre el voto por listas. Y según algunos sectores perjudica a los partidos minoritarios.
La nueva ley fue aprobada con los votos de los parlamentarios pro gubernamentales y rechazada por los partidos "Podemos" y "Frente Popular Humanista", que consideraron que los cambios son "regresivos" porque atentan contra la posibilidad de representación de los partidos pequeños. Afirman que se elimina la representatividad proporcional de las minorías.

Carlos Genatios, de la ONG Ojo Electoral, dijo que es un sistema electoral mayoritario, en donde el partido ganador "se lo lleva casi todo'' y violaría el artículo 63 de la constitución venezolana que "garantiza la representación proporcional''. Pero la diputada oficialista Iroshima Bravo desestimó la preocupación de los opositores: "Si ellos tienen el apoyo del pueblo, no tienen nada que temer''.

La nueva norma deroga la Ley del Sufragio y Participación Política y la Ley del Estatuto Electoral y abre la posibilidad a crear nuevos centros de votación, para descongestionar los más concurridos, y crear otros móviles que puedan instalarse temporalmente en zonas marginales de difícil acceso.

En el caso de la elección de parlamentarios, la antigua ley establecía que 60% serían elegidos por el voto directo de los ciudadanos y 40% en listas cerradas. La ley sancionada amplía a 70% el número de asambleistas que serán elegidos directamente por los votantes y deja 30% al mecanismo de listas.

Según lo manifestado en los debates, no se incorporan cambios en la metodología para la elección del presidente del país, de los gobernadores regionales y alcaldes.

La próxima consulta electoral, la primera que se celebrará bajo la nueva norma, serán las elecciones legislativas de 2010.

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