Las elecciones frenaron inversiones

Las elecciones frenaron inversiones
Los empresarios admiten que esperarán hasta junio; algunos temen la renuncia de la Presidenta
Muchas de las decisiones de inversión, que ya estaban afectadas por la crisis internacional y los problemas locales, están congeladas y supeditadas al resultado de las elecciones legislativas del 28 de junio. Así lo reconocen altos dirigentes empresariales, que prefieren mantener el anonimato, dada la sensibilidad del Gobierno con cualquier comentario crítico.

Un lobbista de una multinacional reconoce que el tema del momento en las empresas son los comicios, que se celebrarán dentro de poco más de dos meses. "Hay tres escenarios. Si Kirchner [Néstor] gana por mucho en la provincia de Buenos Aires, habrá una radicalización de las políticas y los del campo tendrán que olvidarse de sus reclamos. Si gana por poco, hay que ver si el Gobierno aprovecha que tiene el Congreso a su favor durante seis meses porque después del 10 de diciembre [cuando asuman los nuevos diputados] ya no lo tendrá. Si pierde, hay que ver si la Presidenta [Cristina Kirchner] renuncia, si queda Cobos [Julio] o si llama a elecciones presidenciales. Es una incertidumbre tremenda", admite el ejecutivo, cuya empresa había previsto a fines del año pasado un crecimiento de ventas del 5% y ahora está satisfecha porque sólo caen el 2 por ciento.

Los negocios evolucionarán según lo que pase el 28 de junio. Por ahora, en la multinacional, ven que la mayoría de los funcionarios está metida en la campaña electoral y que algunos personajes polémicos, como los secretarios de Comercio Interior, Guillermo Moreno; de Transporte, Ricardo Jaime, o de Medios, Enrique Albistur, están manteniendo el bajo perfil.

Un alto dirigente de la Unión Industrial Argentina (UIA) no tiene una visión "tremendista" por las elecciones, pero reconoce que "la incertidumbre es grande". Aclara que las pymes ya habían sufrido una caída de la actividad antes del inicio de la adelantada contienda electoral, en la que Kirchner quiere involucrar a gobernadores e intendentes peronistas como candidatos a legisladores nacionales y concejales, respectivamente.

Se queda o se va

"Si Kirchner pierde, la duda es si se van o se quedan en el Gobierno ?observa el industrial?. Si empata, su poder quedará atado a los gobernadores, que empezarán a buscar un nuevo candidato presidencial para 2011. Si gana, es la peor opción, porque no cambiará nada. El problema es que nadie tiene un programa para enfrentar la crisis y desarrollar el país. Tampoco los gobernadores ni la oposición."

En la UIA no envidian al campo por su alianza con las fuerzas de la oposición, en cuyas listas pondrán candidatos a legisladores. No creen que haya una "venganza" ruralista contra una UIA que respaldó a Kirchner y en la que anidaron economistas que después fueron ministros del oficialismo, como Miguel Peirano o Débora Giorgi. No hay que olvidar que José Luis Machinea pasó de economista de la UIA a ministro de Fernando de la Rúa y José Ignacio de Mendiguren, de presidente de la entidad a integrante del gabinete de Eduardo Duhalde.

En las filas fabriles, confiesan tener buenos contactos con Pro, el peronismo disidente, la UCR y la Coalición Cívica. También aseguran que mantienen una buena relación con la Mesa de Enlace y que ellos boicotearon el Consejo Económico y Social, que el Gobierno quería lanzar este año, porque exigieron la presencia del campo en ese ámbito. Además, la UIA elegirá esta semana un presidente más liberal, Héctor Méndez, que reemplazará a uno más proteccionista, Juan Carlos Lascurain, lo que puede mejorar la relación con la oposición sin empeorar la amistad del futuro líder con el ministro de Planificación, Julio De Vido, aunque también pueden resurgir las rencillas internas entre los dos bandos ideológicos (entre los que hacen negocios en la Argentina y los que exportan o son multinacionales).

En cambio, un directivo de una petrolera afirma que la preocupación de su empresa no está puesta en las elecciones, sino en las caídas del consumo interno (los automovilistas abandonan los combustibles premium y las industrias les compran menos) y del precio del crudo, la crisis internacional, la falta de crédito en el exterior y la estabilidad laboral.

Fuentes vinculadas con la Asociación Empresaria Argentina (AEA) reconocen que los exportadores tienen dificultades para colocar sus productos por la crisis mundial y los que se dedican al mercado interno están preocupados por la baja del consumo ante despidos y suspensiones. Aunque el Gobierno y el sindicalismo restan dramatismo a las cesantías, cerca de la AEA advierten que en la economía en negro, que representa casi el 40% del total, la pérdida de fuentes laborales está a la orden del día.

Las fuentes reconocen que a ese cuadro se suman las elecciones, con lo que "se hace muy difícil planificar". "Después del estallido de la crisis mundial en octubre, acá las empresas dijeron que iban a esperar a marzo para tomar decisiones importantes. Pero con el adelantamiento de las elecciones, la gente prefiere seguir congelándolas hasta el 29 de junio. No es lo mismo que Kirchner gane o pierda."

Los empresarios que consultan a economistas como Daniel Artana, Carlos Melconian, Javier González Fraga o Eduardo Curia escuchan análisis sobre la actividad económica, el dólar y las tasas de interés que dependen de si Kirchner gana, empata o pierde. "Casi nadie cree que puede ganar por mucho, pero si gana por poco, no se sabe qué puede pasar ?observan en el entorno de la AEA?. Si pierde, queda como el pato rengo [adjetivo para los presidentes débiles que no aspiran a la reelección]. No se sabe cómo puede ser un gobierno con poco poder. En el PJ la gente cambia de bando en dos segundos. Además, la derrota también puede afectar al gobernador Scioli [Daniel]. Si empata, es el peor escenario porque habría una indefinición total."

Comentá la nota