Si las elecciones en EE.UU. se hicieran hoy, ganaría Obama

El dato surge de sondeos en todos los estados. La elección será por Colegio Electoral. Sumando los votos firmes y los indecisos que podrían volcarse a él, el demócrata contaría con los electores necesarios para ser consagrado presidente.

Por: Ana Baron

En una elección puede pasar todo. Y mucho más cuando la campaña electoral ha sido tan pareja como la de este año en EE.UU. En el último mes, sin embargo, la crisis del sistema financiero y el impacto negativo que ha tenido sobre la economía han favorecido enormemente al candidato a presidente demócrata, Barack Obama. Actualmente, todos los analistas se preguntan si, a sólo una semana de las elecciones, el candidato a presidente republicano, John McCain, será capaz de recuperar el terreno perdido. Muchos, incluso observadores republicanos como William Kristol, consideran que es una "misión imposible".

De hecho, el mapa electoral que antes estaba muy peleado ahora se está inclinando claramente en favor de Obama. Los últimos sondeos de opinión indican que Obama no sólo ha logrado una ventaja significativa en estados donde en los últimos años han votado a candidatos republicanos, como por ejemplo Florida o Carolina del Norte, sino que además ahora cuenta con una amplia mayoría de los electores independientes que son los que siempre definen una elección.

Obama, quien ayer retomó la campaña luego de visitar durante dos días a su abuela enferma en Hawaii, ha advertido a sus seguidores que no se confíen de los sondeos ya que al final de la carrera la distancia entre los candidatos, según él, siempre se acorta. Sus asesores de campaña quieren impedir que haya electores que, demasiados confiados, se queden en sus casas creyendo que Obama tiene el triunfo asegurado.

Por su parte, McCain no se da por vencido. "Estamos más o menos donde estaba el vicrepresidente Al Gore al final de su campaña contra George Bush (en el 2000). Tenemos que recuperar terreno, pero pensamos que podemos lograrlo", dijo el jefe de los estrategas de McCain, Steve Schmidt. La tarea no será fácil.

A diferencia de lo que ocurre en Argentina, donde la votación es directa, en Estados Unidos los electores votan por delegados al Colegio Electoral, que es el que al final decide la elección. El Colegio Electoral tiene un total de 538 delegados. Se necesitan 270 delegados para ganar. El número de delegados que tiene cada uno de los 50 estados depende de su número de habitantes. Así, los estados más grandes como California o Texas tienen 55 y 34 delegados respectivamente, y los estados más chicos como Delaware o New Hampshire tienen sólo 3 o 4 delegados.

Se comprende entonces por qué la geografía electoral es tan importante. De acuerdo al mapa electoral que The New York Times actualiza continuamente, Obama gana al día de hoy en una cantidad de estados que le da un total de 286 delegados (196 son firmes y 90 se están inclinando hacia él) mientras McCain gana en estados que le dan 163 delegados (155 firmes y 8 que se están inclinado por él).

Hay sólo seis estados donde los sondeos indican que la relación de fuerzas es totalmente pareja. Son los llamados "battleground states", es decir los estados donde se está dando una batalla feroz. En las últimas dos elecciones la gran mayoría de estos estados votó por un candidato republicano, pero este año Obama les ha dedicado mucho tiempo y muchísima plata. El 4 de noviembre, día de las elecciones, toda la atención estará concentrada sobre estos estados.

Florida: tiene 27 delegados, en los últimos dos años votó por el candidato republicano George Bush. Nevada: 5 delegados, en el 2000 ganó el demócrata Al Gore, en el 2004, Bush. Missouri: 11 delegados, votó en el 2000 y en el 2004 por Bush. Indiana: 11 delegados, ganó Bush las dos veces. Ohio: 20 delegados, ganó Bush las dos veces. Carolina del Norte: 15 delegados, ganó Bush las dos veces. En los últimos días, el NYTimes movió al estado Colorado de "parejo" a "inclinándose hacia Obama" y a Indiana y Missouri, de "inclinándose hacia McCain", a "parejo".

Todo el mundo está siguiendo atentamente lo que pueda pasar en Florida, donde los últimos sondeos le han dado un ventaja a Obama. De hecho, el impacto de la crisis económica sobre Florida ha sido tan grande que hasta los cubano-estadounidenses, que eran los votantes más fieles del Partido Republicano, ahora se están dando vuelta. No se trata simplemente de un cambio generacional, es decir, de jóvenes que no están preocupados por Cuba como lo estaban sus padres, sino de gente de ese origen de todas las edades que están muy descontentos con George Bush, con las dos guerras que lideró sin éxito y la desastrosa situación económica que deja.

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