Elecciones del 28 derrumbaron mentira del 2-S

Luis Juez se quedó sin argumentos para seguir denunciando trampas. Ayer en un acto habló del tema, pero con sordina. El peronismo, aunque perdió en junio por ir dividido, demostró que de haber ido unido, era el ganador sin discusiones.
El resultado electoral del 28 de junio, que consagró senador a Luis Juez, es el ejemplo más palmario para derrumbar la mentira sobre el fraude que realizó el ex intendente, de la mano del apoderado del Frente Cívico, Miguel Ortiz Pellegrini, al perder por escaso margen las elecciones del dos de setiembre que entronizaron a Juan Schiaretti en la Casa de Gobierno.

Un sencillo análisis de sumas y restas tiran por tierra los fundamentos del "fraude" que esgrimió en ese entonces el ex intendente, montando el realidad la defraudación a la moral y la credibilidad de las instituciones que se recuerde, y una de las razones que motivó a Juez a bajar el perfil en sus declaraciones de ayer, en un acto en el que convocó a la militancia en el Estadio del Centro con la intención de aceitar el sistema de control en el interior.

Juez en el 2007 logró 565.239 votos, el 36,04% de los votantes lo eligieron, en estos comicios presuntamente "amañados", pero en los de 2009 en los que ganó por escasa diferencia y no denunció ningún fraude, sólo sacó 504.569 votos. Vale decir que no retuvo el caudal electoral de 2007, y sólo no hubo denuncias porque ganó.

Sólo en la Capital, Juez perdió entre el 2007 y el 2009, 70.438 votos, pero insiste en fortalecer la estructura en el interior, donde cuando denunció fraude sacó 265.154 sufragios, y este año llegó a los 274.922. Es decir que lo que ganó en el interior lo perdió en Capital. Sin embargo, esta vez no hubo denuncias de fraude.

Hasta aquí los guarismos no demuestran que haya tenido una intención de votos más allá de los que se contaron reiteradamente, porque hay que recordar que Ortiz Pellegrini mandó a abrir y contar voto a voto más de 800 urnas. Sin que en ellas se haya registrado anomalía alguna, más allá de las de costumbre. Equivale a decir que los presuntos "votos del fraude", no aparecieron, y más bien desaparecieron 60.670 votos que "defraudados" se fueron del juecismo en menos de dos años.

El justicialismo, en tanto, ratificó su caudal de votos. Dividido en el 2009 (en el 2007 fue con el kirchnerismo), sacó sumando los votos del Frente para la Victoria, 543.466 votos, el 34,42% de los sufragios, contra los 582.973 (el 37,17%) de hace dos años atrás. vale decir que retuvo su caudal electoral, y el titular del Frente Cívico, lo perdió. Dicho de otro modo, el peronismo demostró que de haber ido unido, era el ganador indiscutido de los comicios. ¿Dónde quedó el fraude, entonces?

Claro está, que como se dijo en anteriores ediciones, Juez ya no posee más un plazo fijo en la mano que asegura que en el 2011 será el seguro gobernador. Por el contrario, de continuar propagándose su descrédito, seguramente preferirá quedarse en la cómoda y rentable poltrona del Senado de la Nación. Más que un ejército de "convencidos" a seguirlo en la "Gran Marcha", sigue creciendo el número de defraudados que cada vez miran a la Casa de las Tejas como la mayor de las utopías de Juez, y toman prudente distancia.

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