Elecciones en Chaco: la misma provincia pobre de siempre se prepara para el regreso de Capitanich

Elecciones en Chaco: la misma provincia pobre de siempre se prepara para el regreso de Capitanich

La provincia elige hoy gobernador; el exfuncionario es amplio favorito y evitaría el ballottage; su rival es el radical Peche

 

Vilma es docente y emprendedora. Vive en el noroeste, en uno de esos pueblitos que crecen a la vera de la ruta 16, que comunica al Chaco con Salta, pasando por Santiago del Estero. Su voz suena como la vida de esas pampas, ensordinada por el cansancio de la espera ancestral del futuro mejor que no llega.

-¿Quién va ganar este domingo?

-Acá va a ganar Coqui.

-¿Por qué?

-Por la ilusión. Por la pobreza estructural. Porque falta educación.

Porque mientras se sostenga una dependencia emocional y económica de los punteros, la libertad se reduce al mínimo. Y eso mínimo puede ser Capitanich.

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"Aquí hay una red para manejar los votos en función de las necesidades que la gente tiene sin satisfacer", agrega la mujer. Hay intendentes que impugnaron el voto electrónico no por una cuestión económica ni técnica, sino porque ellos mandan a la gente con la boleta en el bolsillo. Y la gente tiene miedo.

Esa voz se arrastra con dolor, como algunas canciones de Zitto Segovia: marca cultural y de origen de una geografía caliente, muchas veces desértica y otras tantas anegada por la inundación. Suena como el Chaco: viejo territorio nacional luego provincia que hoy elegirá gobernador. Y sin vértigo, como el tranco de sus paisanos, es muy probable que reelijan a Jorge Milton Capitanich, Coqui, que de ganar empezará a perfilar un récord de permanencia en el poder sin antecedentes en la historia provincial.

Pero ¿por qué Capitanich encarna esa luz de esperanza? La respuesta es compleja, como la sociedad de este confín norteño. A pesar de la pobreza mayoritaria, la sociedad chaqueña es mucho más heterogénea que otras en el NEA. Está atravesada por la cuestión indígena, por las migraciones tardías. Tiene una intensa y diversa actividad cultural, así como un registro en extensión tanto del evangelismo como del feminismo, en una puja por el debate público y político. En esa complejidad, Capitanich parece condensar mejor -pese a su marcado catolicismo- la necesidad de un perfil en apariencia más progresista.

Pegan en la piel el calor y el polvo de la seca que sobrevino al desastre de la inundación, la peor en 30 años, y que de marzo a junio inutilizó más de 2 millones de hectáreas de campo habitado y cultivado. A la vista lastiman las tolderías donde se acurrucan la miseria y sus dueños, en el interior provincial, pero también en los cordones de Barranqueras y Resistencia, ciudades unidas por caseríos y comercios en ristra.

El gusto a poco de la campaña (por la austeridad económica y de propuestas) yuxtapone los olores del desaliento con los de un moderado optimismo. En esa contradicción, que viaja a caballo de la crisis económica nacional, irán a votar hoy los 941.935 chaqueños que ungirán gobernador, vice y 16 diputados, además de intendente, vice y concejales en 60 de sus 69 comunas. Resistencia postergó la definición de su jefe comunal para el 10 de noviembre.

Las fórmulas habilitadas son diez y todas están encabezadas por varones. Las que tienen más chances son dos: la que lidera el intendente de Resistencia, Capitanich (Frente Chaqueño); y la del exintendente de Sáenz Peña Carim Peche (Chaco Somos Todos). La oferta (obesa en número pero raquítica en modelos de gestión) tuvo que sortear varias modificaciones en el calendario electoral. El punto más álgido fue la suspensión de las primarias provinciales, asunto que llegó incluso a la Justicia.

La administración actual es del peronista Oscar Domingo Peppo, un correntino que antaño cruzó el río y ya en tierra siguió remando hasta convertirse en gobernador. Peppo cerrará el tercer mandato consecutivo del peronismo en el Chaco. La cuenta podría estirarse si gana Capitanich. El peronismo chaqueño lo da por hecho, y por lo tanto ni piensa en el 10 de noviembre, fecha prevista para la segunda vuelta. Peche, sin embargo, se aferra a esa posibilidad.

Pero por qué los chaqueños volverían a votar a Capitanich... "El liderazgo de Capitanich, sumado a dos exitosos gobiernos entre 2007 y 2015 que supusieron la transformación de infraestructura más grande de la historia provincial, lo ubican en la mejor posición frente al electorado", dijo a LA NACION Jorge Lestani, exvicario de la Catedral de Resistencia. Coincide Néstor Avalle, exfuncionario provincial, y agrega: "Coqui es como Cristina. Les dijeron de todo, pero al final la gente los rehabilita por el contraste que generan sus gestiones con los desastres actuales".

"Si gana, será porque la gente lo ve como un buen gestor en contextos de crisis, de perfil progresista, que, entre otras cosas, plantea la paridad de género en su gabinete", dice Leticia Valle Lisboa, de la consultora Valle Lisboa y Asociados.

No hacen mella en la ciudadanía ni los modos a veces desbocados de Capitanich ni los asuntos relacionados con la corrupción. A Peppo, de hecho, lo sindican como responsable de uno de los gobiernos más corruptos del Chaco. Pero nada.

A Peppo también lo tildan de traidor; de haber acordado con Macri. Pero no es lo más grave. A Peppo nunca le perdonaron que haya jubilado a la "compañera Cristina". "Cristina Kirchner es una dirigente más", dijo en junio de 2017, y selló su destino para siempre, además de confirmar que el análisis político está lejos de ser su fuerte.

Ante semejante situación, y encuestas en mano, dicen, Peppo declinó su candidatura el 23 de agosto tras una reunión con Alberto Fernández. Habría aceptado como compensación dirigir la embajada de la Argentina en Paraguay en caso de que Alberto gane. Está en veremos eso, como su futuro político. Pero después de ese cónclave, tras largos meses de una interna subterránea primero y abierta después, Peppo se dedicó, a prudente distancia, a hacer campaña por Coqui.

La situación de crisis interna fue zanjada, al menos en la superficie. No obstante, sea real o ficticia, la unidad puede que garantice el triunfo de Capitanich en primera vuelta. Para lograrlo debe obtener el 45% de los votos o 40% con una diferencia de 10% en relación con su inmediato competidor.

¿Qué provincia encontrará el que gane este domingo? "Realidades sociales inmersas en una crisis brutal. Salarios postergados, numerosos problemas de estrategias de desarrollo y resabios de la inundación" grafica Lestani. "En el plano social hay índices elevados de pobreza e indigencia, y en educación en la última prueba PISA salimos número 24", apunta Peche, el candidato de la oposición. En salud faltan insumos y persiste la precarización laboral.

Martín Giménez, presidente de la Cámara de Comercio de Resistencia, apunta a LA NACION: "El comercio atraviesa una larga y profunda crisis. Con CAME registramos 21 meses consecutivos de caída en las ventas de comercios y pymes. El problema más serio es que el 63% de las personas es pobre en el Gran Resistencia (el Indec habla del 46,9%), lo que demuestra que ya no alcanza el empleo público".

La cuestión salarial es un "oasis". Chaco paga salarios buenos en relación con el NEA, lo que no hace más que confirmar la situación de vulnerabilidad en que se encuentra la región toda. "Tenemos un profundo cuadro recesivo, combinado con una inflación altísima, destrucción del mercado interno, aumentos en la matriz de costos, imposibilidad de trasladar al precio de nuestros productos el aumento de costos, tarifas dolarizadas y precios de venta pesificados y planchados y una presión impositiva enorme", se queja Andrés Irigoyen, titular de la Unión Industrial del Chaco. La conclusión es unánime: quien gane hoy encontrará una situación económica complicada y una situación social todavía peor.

La pregunta recurrente que debe responder Capitanich en su rol de candidato favorito es qué haría ahora que ya no hizo antes. Dice que "el pueblo chaqueño sabe muy bien de lo que fuimos capaces de hacer y lo mucho que podemos hacer aun con restricciones, limitaciones y con todas las vicisitudes que nos esperan en los próximos años". Así se expresó en su cierre de campaña.

Apenas pasado el mediodía del jueves, decenas de obreros armaban el escenario en una de las cabeceras de la cancha de básquet descubierta del Club Don Orione, en Barranqueras. El sol caía a flechazos. La "misa" se repite desde 2007. Capitanich cerró allí aquella campaña que lo depositó por primera vez en el sillón de Obligado y desde entonces nunca cambió de lugar. Nadie se animaría. En 2017, Peppo suspendió ese acto y perdió la elección de medio término ante Aída Ayala. El tributo parece menor para todo lo que puede perderse.

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