Las elecciones anticipadas le suman presión al dólar

Las elecciones anticipadas le suman presión al dólar
En el mercado vieron una decisión “desesperada” que habla de debilidad en lo económico. También una vía libre para medidas impopulares, como una devaluación más firme postelecciones. Aseguran además que impactará en la deuda pública
No es novedad. La decisión del Gobierno nacional de adelantar las elecciones previstas para octubre al 28 de junio, coincidiendo con los comicios de la ciudad, está repleta de tintes políticos. Sin embargo, la noticia también presenta su lectura económica-financiera. Para las fuentes del mercado, la medida de la administración kirchnerista es una muestra de que las cosas en la economía irían peor de lo previsto.

Por un lado, la gente de la city sospecha que el proyecto otorgaría al Gobierno un margen para tomar decisiones que podrían ser calificadas de “más duras” para afrontar los efectos de la crisis financiera en un menor plazo. “Octubre de alguna manera marcaba un límite de tiempo para decidir políticas tal vez tildadas de impopulares en un año electoral”, explicaba un especialista. De esta manera, aseguran, la intención oficial revela la urgencia que tendría Cristina en aplicar esta clase de medidas.

En este sentido, los economistas consultados por El Cronista enumeraron algunas decisiones que podrían venir una vez pasada las elecciones. Muchos hablan de una devaluación más firme. “Devaluar es una mala palabra en épocas electorales, sin embargo es evidente que según las proyecciones, este año entrarían una menor cantidad de divisas a la economía local y que la recaudación pende de un hilo. Tanto el gobierno como varios sectores de la economía como la industria y el campo necesitan un dólar más fuerte”, comentó un reconocido economista, que prefirió el anonimato. De ahí, que adelantar los comicios sería una ventaja, sobre todo teniendo en cuenta que el Banco Central (BCRA) necesita desprenderse a diario de reservas, a costa de mantener una depreciación administrada del peso. En este sentido, también están los que opinan que hasta junio el escenario estaría controlado previendo que desde abril hasta esa fecha entrarían los dólares de la cosecha gruesa, pero que en el último trimestre esa situación se debilitaría. Además, estiman que ése sería el peor trimestre en cuanto a crecimiento económico. “Según las proyecciones, el PBI acumularía 10 meses de caídas para entonces”, señaló Fausto Spotorno, economista jefe de Orlando Ferreres. “No es lo mismo enfrentar unas elecciones con un panorama de desgaste no sólo político –ya que para las elecciones de la ciudad prevén una derrota oficial–, sino también en lo económico, que hacerlo antes de que todos esos elementos decaigan por completo”, agregó un experto.

Por otra parte, también se especula con que Cristina podría llevar a cabo políticas como un arreglo con los holdouts o algún pago al FMI, todas medidas que le hubiesen costado algunos votos de llevarlas a cabo antes de las elecciones, pero que a la vez revelan la premura de las mismas.

Como sea, todavía es temprano para medir los impactos de la noticia: aún falta que el Congreso apruebe el proyecto oficial. En los mercados bursátiles hubo cierta indiferencia al anuncio el viernes. No obstante, los analistas creen que los ecos llegarían en los próximos días, sobre todo en el mercado de renta fija. Por lo pronto, dicen, habrá más volatilidad. “Claramente es un signo de que tienen menos caja y no es una buena señal para la deuda pública, que seguramente verá golpeados sus precios”, dijo el director de una importante sociedad de bolsa. De cualquier modo, hay expertos que no descartan futuras medidas que acompañen la decisión. En este sentido, hay quienes descuentan una confirmación oficial de la apertura de un canje para los tenedores de Boden 2012. “Este título paga en cinco meses. No es lo mismo un pago en agosto de intereses y capital antes de las elecciones si se celebraran en octubre, que después de junio”, señaló un operador. El escenario cambia por completo.

Comentá la nota