La elección del presidente del Concejo sería el viernes: silencio oficial, con Blanco cerca del cargo

La elección del presidente del Concejo sería el viernes: silencio oficial, con Blanco cerca del cargo
Este miércoles por la mañana la comunicación puede llegar al Concejo local, y quedará en manos de Julio Alem. Si está de acuerdo sería la postulante del oficialismo.
La sesión preparatoria para elegir al futuro presidente del Concejo Deliberante local (toda una señal política a futuro) puede acelerarse drásticamente este miércoles a la mañana, si el presidente actual, Julio Alem, recibe un radiograma de la Junta Electoral provincial adelantando la fecha para este mismo viernes a las 11:00.

Hasta este martes a las 14:00 la comunicación no había llegado, pero fuertes versiones en el HCD indicaban que no pasaría de este martes la llegada de la carta a las oficinas de Alsina y San Martín.

Técnicamente, Alem podría modificar esa fecha, pero si todos los presidentes de bloque están de acuerdo la sesión se haría muy pronto, y allí cada bloque (los que quedan más los ingresantes) deberían pronunciarse por un presidente del cuerpo.

Es un hecho que, desde que este Diario lo confirmó el domingo, la presidente de la bancada oficialista María Irene Blanco es quien tiene más chances de ser la postulante oficial al principal sillón del deliberativo.

Pero el Gobierno local no se pronuncia sobre el tema y ha decidido mantenerlo en secreto, aunque el apoyo a Blanco es cada vez más difícil de ocultar desde el viernes por la noche, cuando una reunión entre el intendente José Eseverri, alguno de los concejales que ingresan y la propia edil cerró el acuerdo.

Más firme es, todavía, que el eseverrismo apoya sí o sí a uno miembro de su bancada para el cargo, y ya no hará acuerdo con otras fuerzas, en tanto también se aleja a pasos agigantados la posibilidad de que el actual presidente, Julio Alem, siga en el cargo.

Si la elección es finalmente el viernes, queda muy poco para cerrar el acuerdo. Ahora bien, el único punto por atar es los votos para que Blanco u otro oficialista lleguen al sillón.

A priori, el oficialismo tiene 6 votos propios, insuficientes para imponer por sí mismo una voluntad en un recinto de 20 bancas. Pero no le sería difícil lograr el voto de Carola Patané (Pro, opositora, pero poco afecta a las disidencias estuendosas), y del curismo (dos votos, Silly Cura e Ignacio Aramburu, y un aliado estratégico).

Con 9 sufragios, el resto cae por su propio peso: Miguel Santellán es un fuerte referente del PJ que fue a elecciones bajo la misma boleta K que José Eseverri, y si apoyara a un cobista actual o potencial (Julio Alem, en el primer caso, o un claderista, en el segundo) o a un denarvaísta (Marcelo Urlézaga) estaría sacando los pies del plato más de lo que permiten las reglas de juego del justicialismo.

El único bloque que está en condiciones, por número, de motorizar una alternativa es el de la Coalición Cívica (5 bancas) pero ya tiene quiebres internos que le harían difícil conseguir consenso para sumar más votos.

Lo que queda por definir: quién será el futuro secretario, otra pieza que saldrá de la negociación entre los bloques.

Un detalle: a la sesión preparatoria del jueves (la toma de juramento y elección de presidente) la presidirá Ernesto Cladera y no Alem. Es porque el reglamento indica que debe ser conducida por el concejal electo de mayor edad de la lista ganadora de la última elección.

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