El PJ sale a buscar a los rebeldes y arma un minicónclave para mañana

La operación retorno incluye encuentros secretos con Roberto Pico y otros dirigentes. Quieren que Jaque anuncie los cambios.
"La pelota del gobernador está picando en su área, o la patea adentro o la saca afuera", fue la frase con la que uno de los peronistas que participa de la operación retorno pintó el escenario que vive hoy el PJ. Si hay un peronista que no puede evitar referirse a su mayor pasión, el fútbol, hasta cuando habla de la complicada situación de su partido es el cacique lasherino Rubén Miranda. Es quien debe asumir la conducción del partido antes de tiempo y para eso apoya un relanzamiento de la gestión jaquista.

A  pocos segundos de sentarse a degustar el pollo con ensalada de campo que les ofreció el cacique de Junín, Mario Abed, Miranda consideró que es el gobernador el que debe tomar las decisiones que el Justicialismo está esperando, como un recambio no sólo de nombres, sino también de funciones, que le dé impulso al gabinete.

"Por mi parte, estoy trabajando para reunirme con compañeros que habían demostrado sus diferencias", aceptó el próximo presidente del Justicialismo que el 17 de noviembre deberá asumir la conducción del partido oficial.

Cuando se le consultó sobre los plazos que se le imponen al gobernador para mostrar un recambio en el gabinete, apeló al humor: "Acá lo tiene a Adaro, él puede responder".

Mientras, el ministro de Gobierno, Mario Adaro, uno de los que pasó por la lista de la remoción pero que ahora pretenden reposicionar desde el mismo Ejecutivo, admitió que hará cambios en su gabinete pero serán menores. Sin embargo, se negó a opinar sobre las modificaciones que pretende impulsar el gobernador.

A pocos metros de ellos y seguidos de cerca por su mirada, el propio  Celso Jaque participó del foro de intendentes en Junín pero se negó -una vez más- a dialogar con la prensa. 

Lo concreto es que hasta ayer se trabajaba en una operación ablande de los peronistas que cerraron la puerta y hasta hicieron frente al gobernador. En esta línea se intenta buscar el apoyo de la Juventud Peronista, un tanto alejada tras la derrota del 28 de junio. Pero lo más llamativo es que se intente el retorno del mismo Roberto Pico, el hombre que trató a todo el Ejecutivo de "caravana de sátrapas", el mismo día en que se perdieron las elecciones.

Así, el panorama es bastante incierto. Pero lo concreto es que la mesa chica del PJ, que le está pidiendo al gobernador que relance su gestión lo antes posible y a cambio adelantará la asunción de nuevas autoridades, está armando un cónclave para mañana. No se sabe dónde ni con quiénes, pero esta vez se piensa invitar al gobernador.

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