El Ejército no recibe vacas evacuadas del Delta porque tiene soja en sus campos

Por alerta de crecida en el Paraná, Santa Fe y Entre Ríos buscan evacuar pobladores y hacienda de las islas y gestionan auxilio ante el Ejército, que plantó soja en sus tierras
En medio del alerta por la próxima crecida del río Paraná, que obligará a evacuar a más 2 millones de animales de las islas entrerrianas y santafesinas, productores de ambas provincias reclamaron que se les permita utilizar terrenos del Ejército argentino para refugiar de manera temporal a las vacas, toros y terneros que deben movilizar.

No obstante, la delegación Delta de la Federación Agraria (FAA) denunció que el cuerpo castrense desestimó la posibilidad de recibir a la hacienda bovina de las islas en sus tierras mesopotámicas, dado que las destinó al cultivo de soja.

"Llama particularmente la atención que, luego del fenomenal trabajo de desprestigio a la producción de soja, sea el Ministerio de Defensa quien propicie la misma y como consecuencia, no se puedan utilizar esos campos", se quejó la entidad que dirige Eduardo Buzzi, en un comunicado.

Los federados recordaron la campaña de desprestigio que desde el Ejecutivo se hizo con la soja, primero con la denostación por parte de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner –que la calificó de "yuyito"–, y luego con las denuncias contra el glifosato y prohibición en el Ejército de utilizar ese herbicida.

El enojo de los productores tiene que ver con la necesidad, tal como informó El Cronista el viernes pasado, de evacuar al ganado bovino que pasta en las islas antes de que una crecida del Paraná, prevista para dentro de dos semanas por las fuertes lluvias en la cuenca alta del río, en el sur de Brasil, ponga en peligro a esos animales. El intento es evitar que se repita lo que ocurrió a principios de 2007, cuando la crecida del río provocó evacuaciones masivas de pobladores y pérdidas millonarias con más de 300.000 cabezas bovinas ahogadas.

Pero más allá de cuestionar al Ejército por la justificación para no recibir al ganado isleño, los productores exhortaron a las autoridades provinciales y nacionales entiendan que "es imprescindible que, tano para una emergencia como la actual, como para otros sectores o regiones, existan zonas de reserva, que actúen como refugio a fin de no dejar a miles de personas sin su capital mínimo de trabajo", enfatizó la FAA.

Destacaron las tareas que intentan coordinar los municipios ribereños al Paraná, las autoridades provinciales y el compromiso del Ministerio de Agricultura para gestionar la llegada a la Mesopotamia de corrales y alimento para el ganado evacuado. No obstante, pidieron que esas acciones se realicen a la brevedad. Y remarcaron que la evacuación de las islas ya ha comenzado en Misiones y Corrientes.

En ese sentido, recordaron que la evacuación del ganado de la zona isleña sin asistencia del Estado hará que los 4.000 pequeños productores ganaderos del Delta del Paraná "no tengan otra opción que vender, a bajo precio, y perder el pequeño (no más de 50 cabezas cada uno) pero importante capital que representan esos animales".

Sequía extrema

Por otra parte, con una situación opuesta a lo que se espera en la Mesopotamia, los productores agropecuarios del sudoeste bonaerense aguardan medidas inmediatas para paliar el desastre en el que se encuentran tras cuatro años de sequía que dejaron prácticamente inutilizables miles de hectáreas.

En ese sentido, FAA reiteró su pedido de audiencia para ser recibidos por Domínguez, con el objetivo de "instrumentar rápidas acciones en cuanto a la llegada de ayuda concreta y directa a estos productores y trazar planes estratégicos y acciones para reactivar las economías de la región".

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