El ejército liberó a los secuestrados pero ya hay más de 160 muertos en la India

En el tercer día del sangriento ataque múltiple que un grupo islámico produjo el miércoles en Bombay, las fuerzas de seguridad lograron rescatar ayer a los rehenes que aún permanecían cautivos. En el hotel Taj Mahal se encontraba atrincherado un islamista armado que presentaba gran resistencia, mientras que el Orient permanecía en calma.
En la tragedia, que la prensa bautizó como el “11-S indio”, empezaron a surgir hipótesis que vinculan el golpe con la red Al Qaeda. Pero el gobierno de la India acusó a “elementos de Pakistán” por el ataque, aunque Islamabad negó las denuncias.

Volver a vivir. Los turistas que fueron rescatados por el ejército indio regresaron ayer a sus países. El grupo más importante fue el de España, con 60 personas. Mientras que en Bombay seguían los tiroteos para repeler los focos de los terroristas.

La pesadilla de Bombay continuó ayer por tercer día consecutivo, tras los ataques terroristas desatados el miércoles contra la capital económica de la India. El número de muertos aumentó a unos 160, y seguía habiendo tiroteos en el hotel de lujo Taj Mahal. Entre los muertos hay un ciudadano español, cuatro alemanes, dos estadounidenses, dos franceses, dos australianos, un italiano, un canadiense, un japonés y un jordano, según el Ministerio del Exterior Indio, aunque no en todos los casos hubo confirmación de las autoridades de sus respectivos países. Unos 60 españoles llegaron ayer a Madrid en el primer avión de evacuados tras los atentados.

Además, cinco rehenes murieron en la toma del centro religioso judío en el edificio Nariman, al igual que dos de los terroristas. Entre los judíos fallecidos estaban el rabino Gavriel Holtzberg, nacido en Israel pero residente en Nueva York desde niño, y su esposa israelí Rivka. Ambos eran los directores de Jabad Lubavitch en Bombay y Holtzberg había estudiado en la filial argentina de ese centro hace 15 años, mientras su hermano se encuentra aún hoy en Buenos Aires. El pequeño hijo de la pareja, Moshe, de dos años, había sido rescatado el jueves por su niñera antes de que llegaran los atacantes.

La canciller israelí, Tzipi Livni, aseguró ayer que los terroristas eligieron conscientemente a sus víctimas. “No hay duda”, declaró en Jerusalén. Los criminales buscaron a propósito a estadounidenses, británicos e israelíes. El centro judío está en una calle lateral y no puede haber sido atacado por casualidad, subrayó.

Por su parte, la policía india asegura que en el Taj Mahal sólo queda un atacante, pero que ofrece una enorme resistencia y que el histórico lugar está lleno de explosivos. Pocas horas antes, las fuerzas de seguridad consiguieron tomar bajo su control el hotel Oberoi Trident, donde también fueron abatidos dos terroristas. La policía informó que allí se encontraron al menos 30 cadáveres. Previamente, habían podido ser rescatadas sanas y salvas unas cien personas, entre ellas miembros de líneas aéreas como Lufthansa y Air France y dos empresarios españoles que habían permanecido encerrados a oscuras y en silencio en sus habitaciones para no ser descubiertos. También fueron sacados cinco italianos, entre los que estaba la esposa y la hija de seis meses del cocinero jefe del hotel. En el registro del lugar, la policía encontró metralletas y granadas de mano.

India responsabilizó a “elementos” de Pakistán por los ataques. De inmediato, Islamabad se defendió alegando que se trata de “actores no estatales” y prometió cooperar en el encarcelamiento de los instigadores. Un terrorista detenido confesó, según el canal de televisión NDTV, que participaron en la operación unos 40 hombres y que la mayoría de ellos eran paquistaníes. En un gesto sin precedentes, Pakistán autorizó el viaje a Nueva Delhi del jefe de su servicio secreto ISI, Ahmed Shuja Pasha, para que intercambiara información con sus colegas indios.

En el pasado, India acusó al ISI de orquestar ataques en su territorio. Los medios indios apuntan como responsable al grupo musulmán Lashkar-e-Toiba (Ejército de los Puros), que según la inteligencia de la India opera desde Pakistán. El grupo ha sido responsabilizado de numerosos atentados en la India en los últimos años. Mientras tanto, las autoridades británicas están investigando posibles vínculos de los extremistas con el Reino Unido, según la cadena de noticias BBC. La hipótesis es que habrían habido británicos entre los terroristas.

Los criminales atacaron en la noche del miércoles diez objetivos de la ciudad con armas automáticas y granadas de mano. Llegaron en botes neumáticos, se repartieron por la urbe y dispararon indiscriminadamente. Según NDTV hay, además de los muertos, 300 heridos.

El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, dijo estar “profundamente afligido” por la muerte de al menos dos ciudadanos estadounidenses e hizo llegar sus condolencias también a las víctimas de otros países. Estados Unidos continuará colaborando con el gobierno de India y la comunidad internacional para combatir el extremismo, “que no ofrece otra cosa que violencia y desesperanza”.

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