Un ejemplo de grandeza

Un Asociación ayuda a las personas con capacidades diferentes a insertarse en el mundo laboral y poder cumplir con una rutina de trabajo similar a la de una fabrica tradicional. En este lugar se realizan tareas para varias empresas de renombre.
Por lo general la persona con capacidades diferentes es maltratada, ignorada y discriminada por la sociedad. A muchos los conmueve ver personas con capacidades diferentes pero no hacen nada por ellos, no se interesan en su salud, en sus necesidades. Por suerte hay a un grupo de personas a las que si les importa y así lo demuestra la Asociación de Protección y Ayuda al Discapacitado (APAD).

APAD es el primer Taller Protegido de Producción (T.P.P.) de San Miguel.

Según cuenta la historia, APAD surge en 1976 cuando comienza a cristalizarse la idea de la creación de un Taller Protegido de Producción para dar salida laboral a los jóvenes egresados de las escuelas especiales de la comunidad de General Sarmiento. Ello permitió que los padres de tales jóvenes y personas con la sensibilidad y capacitación necesaria iniciaran la organización de una entidad para ser el sustento de ese taller. Sí fue claro el principio y el objetivo: a todos los seres humanos les corresponden los mismos derechos y obligaciones. El deber de ejercer el derecho. APAD es fruto de mucha gente: de la comunidad, de la interrelación de profesionales y técnicos. Aquí, al abordar la actividad laboral, se complementó la acción de los rehabilitadores con el estado local y se convocó a profesionales del mundo laboral, jurídico, contable, de la ingeniería, sindical, social, etc.

"AQUÍ" La Noticia visitó el taller que la Asociación tiene en San Miguel y dialogo con Raúl Oscar Heredia, responsable del área de producción.

Heredia sostuvo que esta institución está hecha con un fin: "la salida laboral de las personas con discapacidad. Ellos vienen aquí a trabajar, es como hacer un mundo paralelo. Esto es una fábrica donde vienen a trabajar, cobra un sueldo, no es tratamiento hacia la persona sino que es una salida laborar como cualquier otra fabrica".

El responsable del área de producción de APAD sostuvo que actualmente "estamos trabajando con varias empresas, tenemos una importante empresa de grifería muy conocida. Por suerte tenemos trabajo permanente. Tenemos otra también donde se hacen muchos productos para lo que es artículos para baños, como depósitos de agua, las cadenas boyas. Además temperas, laboratorios".

Algunas de estas empresas a las que APAD le brinda sus servicios son RUIBAL Hnos. SRL (Armado de juegos y cajas. Empaquetado termocontraíble), RODAR (Armado de juguetes y envasado de los mismos)

OBRA SOCIAL LUIS PASTEUR (Clasificación, selección y numeración de catálogos),

INDUSTRIAS SALADILLO SA (Armado de estanterías y carpetas de promoción),

IPS SAICy F (Armado de uniones dobles. Armado de descarga de tanques de agua –MATA), Municipalidad de San Miguel (Muebles de oficina), ANSES (Muebles de oficina), SHOWCENTER (Muebles para comedor), entre otras.

Actualmente, en APAD hay trabajando 115 operarios y según Heredia en un principio para poder entrar "tienen que tener una discapacidad mental, luego nosotros tenemos un cupo máximo de 115 operarios. Tienen que venir a esta sede, ser mayor de 18 años, tiene que tener un certificado de discapacidad, se los evalúa y en función de esa evaluación cuando se produce una baja se los llama y se los incorpora".

También aclaró Heredia que "nosotros le damos un pequeño sueldo. Lo que ambicionamos nosotros es que ellos obtengan un sueldo como cualquier otra persona. Todavía esta situación no está bajo ningún régimen normal porque ellos no tienen aportes jubilatorios, obra social", además "la institución colabora con todo esto porque uno también mira las necesidades de cada uno, el poder adquisitivo y hay ciertas contemplaciones que se pueden hacer desde la institución, dar una mano. No es que si pasa algo no tenemos un recurso".

La idea de la asociación es integrar a estas personas a un mundo de trabajo normal, "estamos cumpliendo la función de poderlo integrar a través del trabajo. Uno a través de los años se va dando cuenta de las responsabilidades que van tomando a nivel laboral. Cuando alguien le pregunta que vienen a hacer acá ellos responden "a trabajar"".

Este trabajo es de 8 a 16:30, tienen media hora de descanso y un comedor donde se les da un almuerzo. Cuando entran cada uno tiene su tarjeta para fichar y ahí queda registrado su horario de entrada y la salida de cada operario como en una fabrica tradicional.

Por lo general son todas personas de San Miguel o sus alrededores, pero hay algunas que vienen desde Capital Federal. Pero son casos excepcionales.

Sobre el proyecto de integración laboral a personas con capacidades diferentes Heredia manifestó que "harían falta muchos más talleres de estos. Siempre tenemos gente en espera. Estas instituciones no tienen promoción ni son reconocidas. Sí nos confunden mucho con las escuelas para personas con discapacidad" y aclaró que "mucha gente piensa que estos es una escuelita donde hay personas con discapacidad, que hacen cositas pero en realidad no es así, cumplimos una función muy importante".

Algunas de las personas que ingresaron a APAD han podido conseguir entrar en un trabajo tradicional pero son casos excepcionales, según Heredia: "hemos ubicado personas en el ámbito laboral común. Igualmente, no es que la mayoría entra".

En cuanto al apoyo del Estado sostuvo que "fundamentalmente lo que necesitamos es que reglamente leyes relacionadas a este tipo de situaciones. Además estos talleres son deficitarios y sería conveniente que el estado tenga un mayor aporte para todo este tipo de instituciones. Hay leyes, pero faltan las firmas, que se discutan en el Congreso y que se pongan en vigencia".

Raúl Oscar Heredia destacó el valor de y la entereza de las personas que trabajan en APAD y recordó que "vengo del ámbito privado, desconocía de este tipo de instituciones. Hace once años que estoy aquí y si yo hubiese sabido que el aviso del diario decía que tenía que ser supervisor de un área con personas con discapacidad no me hubiese presentado porque el tema lo desconocía totalmente. Cuando me presente a la entrevista, la persona que me entrevistó me dijo ‘olvídate de la discapacidad, vamos a hablar de la capacidad, como tal esto es una posibilidad de salida laboral, hay que hacer trabajos, hay que producir y mejorar el ámbito laboral’. Por ese motivo estoy aquí. A través de los años fui conociendo la evolución de lo que es la persona y su desarrollo".

Por ultimo, explicó el slogan de la Asociación "Señor empresario: hay trabajo que podemos hacer por usted", "a veces al empresario le conviene realizar un trabajo a través de un tercero que en su propia empresa y entonces la idea es que ese trabajo lo hiciéramos nosotros. Sería muy importante que se acercaran más, es fundamental el acercamiento de las empresas. Estamos trabajando con empresas de renombre y eso marca que hemos trabajado bastante bien".

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