Los ejecutivos vuelven a estudiar: subió 35% demanda de posgrados

La disminución de la carga laboral producto de la crisis empujó a varios empresarios a realizar MBAs y otros posgrados, que cuestan más de $ 42.000. Dos son los motivos principales: quieren estar mejor preparados para conservar su trabajo o contar con más argumentos para cambiar de empleo si son despedidos
Con una menor cantidad de trabajo diario debido al enfriamiento de la economía en los últimos meses, los ejecutivos argentinos parecen estar decididos a convertir el tiempo forzosamente libre en algo productivo. Al menos así lo atestiguan los registros de varias universidades privadas de la Ciudad de Buenos Aires, que muestran un fuerte incremento en la cantidad de solicitudes para cursos a los que suelen asistir los hombres de negocios.

"Tenemos un aumento de inscripciones, fundamentalmente , en el máster de Administración de Negocios", explica Jorge del Águila, rector de la Universidad Argentina de la Empresa (UADE). Así se denomina al codiciado MBA, un título de posgrado casi excluyente para quien pretenda hacer carrera en el sector privado, cuya demanda, según los números del académico, aumentó un 33% con respecto al año anterior. Y eso a pesar de los $ 42.000 que cuesta la cursada por dos años, una erogación suculenta en tiempos de crisis financiera. Hay que aclarar que, si se paga en cuotas, el precio es aún mayor.

Otros posgrados para ejecutivos también aumentaron su popularidad: creció 20% la maestría en Informática, y un 10% en Marketing.

En la Universidad Católica (UCA), en tanto, no ofrecen números, pero confirman la tendencia. Según Horacio Meléndez, director del MBA de esa casa de estudios, durante las crisis las inscripciones a ese curso tienden a crecer. "Por ejemplo, en marzo de 2002 la inscripción al MBA-UCA fue más alta que en marzo de 2001", explica.

En la Universidad Austral señalan otra arista de la tendencia: en general, ingresan más profesionales a título personal que pagados por las empresas en las que trabajan.

Fernando Macario, vicerrector de Asuntos Económicos de esa universidad, es cauteloso: "Es difícil dar una única respuesta porque depende de los sectores de la industria o de servicios que se trate. En algunos ambientes se nota más cautela que en otros", sostiene.

Tiempo casi libre

En las universidades señalan dos posibles explicaciones al fenómeno. Por un lado, en las empresas recae el ritmo de trabajo, por lo que las compañías están más proclives a proporcionar más tiempo a sus empleados para realizar un posgrado que pagan por su propia cuenta.

Por otra parte, en tiempos de crisis los ejecutivos buscan diferenciarse, generar nuevos contactos e "invertir en algo seguro", como su propia formación.

"Los alumnos nos cuentan que, como cayó la actividad en sus empresas, aprovechan la oportunidad para hacer algo que tenían postergado. Los ejecutivos jóvenes se ponen como meta tener al menos una maestría", explica del Águila. Y completa: "Otros tienen la intención de asegurarse un mejor puesto, o de estar mejor preparados en caso de que la crisis los obligue a cambiar de trabajo por su propia voluntad o ante la quiebra de su empresa".

Para Meléndez, "la gente frente a la crisis o el desempleo decide invertir tiempo disponible (producto del desempleo) y dinero en capacitarse para la salida de la crisis".

Además del dinero, el tiempo es una variable fundamental. En promedio, un MBA requiere una dedicación de 35 horas semanales, con 10 horas en el aula. "Implica destinar al estudio todo el fin se semana", asegura el rector de la UADE.

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