El Ejecutivo salió a mostrar cifras y corrieron a un jefe de Servicio

El 31 de diciembre cesó Carlos Clavero, concejal suplente del Pro, como Jefe de Odontología. El Ejecutivo exhibió cifras para contrarrestar planteos: se tomaron 123 personas y sólo hubo 30 bajas. Un error administrativo echó leña al fuego: no se pagó el Seguro Municipal de Salud. Se corrigió enseguida. El doctor Iván Recabarren defendió al Hospital de los que aseguran que es un caos. Pero criticó duramente la distribución de los recursos y la brecha entre unos y otros.
En estricta reserva, el Departamento Ejecutivo estaría evaluando próximos cambios en la conducción de Salud, a partir del debate generado en estos días sobre temas puntuales que deriva en una revisión de toda la política del área. La ausencia de concurso y antecedentes para el ingreso de profesionales, la no valoración de las jerarquías y la experiencia, la sensación de falta de gestión que está enquistada en muchos trabajadores y profesionales y una palidez en la conducción que opaca los logros y lo que realmente funciona, es la discusión de hoy. Más allá de las palabras altisonantes, todos -aun el propio Intendente- saben que es imprescindible una conducción política fuerte. El Municipio exhibió números: hubo 123 nombramientos desde la administración de Eseverri -José- y 30 bajas. Carlos Clavero quedó fuera de la jefatura de Odontología. Mostraron las cifras del área para argumentar la salida. Desde la Asociación de Profesionales, el doctor Iván Recabarren negó que el Hospital sea un "caos" -como algunos lo definen en voz baja- pero admitió el problema del reparto injusto de los recursos.

Ayer, en medio de la exposición de los problemas hospitalarios, se supo que los profesionales no cobraron el Seguro Municipal de Salud (SMS). Fue un error que aceleradamente trataron de subsanar: entre los contratos rescindidos, se anotó el de una empleada administrativa que era, justamente, la que liquidaba los SMS. En otro momento hubiera sido un trámite de reclamo. Ahora fue un grito en el cielo.

En dos años de gestión, el Intendente nombró a "123 personas más en el Hospital", aportó el Jefe de Gabinete, Héctor Vitale, clavando en el debate la aguja de las cifras. "24 profesionales, 54 técnicos, 16 administrativos, 25 de servicio, 2 jornalizados y 2 personal superior".

Las bajas, dijo, "fueron 30: 5 profesionales, 19 técnicos, 6 administrativos". En total, calculó, "hay 93 personas más en el Hospital".

"En toda el área de Salud trabajan 740 personas" y durante el josesismo "el personal creció en un 12,5 por ciento". Vitale agregó que "existen los mismos recursos para un nivel de prestaciones menor: por la crisis se recuperaron fuertemente las obras sociales". Y dio un ejemplo clave: "hubo 391 partos en 2009 y 1.100 en 2002". Los chicos, dijo, "siguen naciendo, no es que haya parado la maternidad".

El 31 de diciembre cesó en la Jefatura del Servicio de Odontología Carlos Clavero, concejal suplente del Pro e integrante de la mesa de profesionales y sindicalistas que discutió en asamblea los problemas de la salud. Muchos ven su corrimiento como una represalia. Vitale responde con cifras: "en 2004 hubo 21 mil prestaciones en Odontología. En 2009, 8.000. Algo está sucediendo. Yo hablo por las estadísticas".

Lo que funciona y lo que no

Iván Recabarren, médico, con años en la Terapia Intensiva, es además titular de la Asociación de Profesionales. Sobre los números del Municipio dijo que "me preocupan las bajas" y preguntó si se habían mencionado números "de los ingresos". Por supuesto que no.

Reiteró que el Hospital necesita "personal, profesional y no profesional". Pero defendió su espacio, el lugar donde se salvan vidas y donde hay cosas que sí funcionan. "Los que hablan de caos en el Hospital me gustaría saber quiénes son, qué rol cumplen y qué expectativa tienen de trabajar ahí, me gustaría que me lo digan a mí también. Porque cuando yo critico siento que tengo que poner algo de mí para que esas cosas mejoren. Y porque pienso que las cosas se pueden hacer mejor. Cuando se pinta que no funciona nada también estoy diciendo que no funciono yo. Si un sistema falla también fallamos las personas", pensó.

"El caos es no organización, no función; hay niveles de organización y gestión que se pueden mejorar muchísimo, estamos en un nivel muy bajo de acuerdo con esa complejidad y ahora la comunidad misma defiende su sistema hospitalario de otra manera". José (Eseverri) "habla como si se dijera que está todo mal y no se hizo nada. A mí me parece bueno que esté la policía en seguridad, con todos los problemas internos de la institución. Se bajaron los costos. Y las agencias de seguridad privada no me gustan nada. En ningún lado".

La jerarquización y la equidad en el nombramiento del personal se basan en la implementación de la carrera médico hospitalaria: "llamar a concurso y competir por esos lugares con lo que mejor tiene uno para dar. Yo que soy un veterano formo parte de los últimos concursos, allá por el 95". Es, dice, "la seguridad de tener un cuerpo idóneo y la regulación de las remuneraciones".

Además "todos estamos expuestos al error y tenemos que ser evaluados y corregidos. Un control político y de la comunidad de cómo estamos trabajando. Hay que tener un sistema con evaluaciones correctas y no de acuerdo al humor". Recabarren puso en valor que "nada tiene que ser un privilegio. La comunidad y el poder político tienen que pensar qué Hospital quieren, diagnosticar los problemas más acuciantes, ver cómo funciona el sistema y actuar en forma seria y responsable". La forma de asignar los recursos "es crítica".

La brecha

El Intendente "dice que dio aumentos y es así. Pero no cambió las reglas irregulares con que se paga a los profesionales. Todo el beneficio se licua al haber agrandado más la brecha entre unos y otros". Un ejemplo claro es la guardia de emergencias: "siempre se la mide como el lugar donde todo golpea más y se falla; ellos fueron tratando de adecuar el ingreso de las guardias, primero un adicional, después otro, pero nunca se conversó en un contexto más global". Entonces "se convirtió en un escollo difícil de salvar para quien tiene un cargo de 24 horas sin extra, sin seguro municipal de salud, sin guardia; los que no hacen guardia activa sienten que los otros son unos privilegiados. Inclusive con ese aumento no se llega al promedio de los hospitales de la región, cobramos menos que los de Azul, que los de Tandil".

La opción de quedarse en el Hospital y no mudarse a los privados tiene variadas aristas. "Hay muchas cosas personales, cómo funciona la institución, el humor, si vos te sentís apoyado. Si el Hospital te brinda una discusión interprofesional que no existe en privado". El médico de cabecera en una clínica "puede decidir, entre comillas, arbitrariamente por su paciente. En el Hospital se comparte ese paciente con los demás y fuerza a que todos tengamos que argumentar un tratamiento y confrontar con el colega; eso es muy útil. Monetariamente en el sistema privado trabajás más y ganás más. En el hospital eso es más regular. En el ámbito privado hay mucho trabajo en negro y no en el público. En las clínicas si el médico tiene más pacientes gana más. Si tenés quince años de especialidad tenés tus pacientes, una clínica segura y empezás a tener tus ingresos importantes". Entonces "aparece la tensión entre los intereses, estar cómodo en el sistema privado, sin conflictos ni con tus colegas ni con tus superiores".

Mientras tanto, en el Hospital "no se le paga la antigüedad como sería constitucional. Hay miles de estratagemas para no pagarte la antigüedad. Y yo he escuchado autoridades diciendo que no tiene sentido que una persona con 20 años de experiencia gane el doble que otra que recién se inicia. Entonces no entienden nada de lo que es trabajar en Salud".

De esta manera "perdimos muchos profesionales formados, en su mejor edad, a los 40, 50 años, experimentados y con un montón de conocimientos que aporta al sistema". Es decir que primero hay que sembrar las condiciones para que el profesional se quede. Después él decidirá. Y agregó una gota más: "siempre salen agradecimientos en el diario y son para las atenciones en privado. Y las denuncias, para el Hospital...".

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