El Ejecutivo rechaza la demanda salarial y pedirá “solidaridad” de los gremios

Como primera postura frente a la demanda de una mejora salarial de los municipales, la administración de Lunghi confirmará su rechazo al pretendido incremento del 25 por ciento. De reconocer una mejora, se propondrá que sea para los que menos ganan. Se analiza el congelamiento de los salarios e incluso de bajarse los sueldos de la planta política, a modo de gesto.
El delicado como incierto escenario que depara la crisis económica para el segundo semestre del año, con el agregado de un virtual adelantamiento de las elecciones legislativas, promueven en la administración comunal varias hipótesis de cara a encarar el complejo clima.

En el medio, los gremios municipales oficializando su demanda salarial, hacen que el Ejecutivo piense en medidas concretas en el corto plazo. Por caso, se especula con profundizar los recortes del gasto, incluso el costo que implica la masa salarial de la planta política. Así también, una de las iniciativas a contemplar en próximas negociaciones con los representantes gremiales, tendrá que ver con el congelamiento de los haberes.

Otra herramienta a poner sobre la mesa: de haber alguna recomposición salarial, sería exclusivamente para los de menor sueldo. En definitiva, las mayores jerarquías deberían esperar por tiempos mejores, que precisamente no serán para el corriente año que se vislumbra.

Las reuniones a tener con los gremios podrían iniciarse la semana que comienza, con el regreso del secretario de Gobierno, Marcos Nicolini, quien a la hora de darle la bienvenida a los gremialistas no hará más que plasmar la primera de las posturas del Ejecutivo: el porcentaje de incremento solicitado es imposible de costear.

Cabe reseñar que la semana pasada, se confirmó el 25 por ciento pedido mediante nota por parte del Sindicato de Trabajadores Municipales, el antecedente de Obras Sanitarias ya plasmado en ese porcentual desde febrero, y los médicos nucleados en Cicop demandando el 33 por ciento de aumento.

Los tres sindicatos, con las primeras apariciones públicas de 2009, se muestran agazapados a la espera de Nicolini, quien encabezará las negociaciones por parte de la administración radical.

Cabe recalcar que el Ejecutivo, a través de sus voceros, ya exhibió algunas de sus cartas para bajar las expectativas gremiales. La merma en la coparticipación y los efectos de la crisis en el seno local fueron expuestos por Miguel Lunghi.

Especialmente sobre la coparticipación provincial, se alude, no hay certeza alguna sobre lo que ocurrirá en el segundo semestre. Incluso más, ya algunos trascendidos desde La Plata alimentan la posibilidad de que la administración Scioli deba apelar a una pseudo moneda, léase patacones.

LA DEMANDA

A priori, los sindicalistas comunales dijeron que mantendrán sus pretensiones porque están convencidos que la Municipalidad los pueda afrontar, pero siempre con la prudencia del caso que merece la realidad económica.

Así fue que aparecieron los primeros latiguillos ante una negociación: “si la comuna sigue gastando lo mismo en otras áreas seguiremos reclamando salario”, se agregó sobre el contexto financiero. Se abogó más tarde porque “los trabajadores no sean los que carguen la mochila de los problemas”.

En ese contexto, no sería de extrañar que Nicolini imponga sobre la mesa de diálogo la palabra “solidaridad” de los demandantes, no sólo para que se acepte en qué delicado equilibrio se está manejando la administración sino también en encontrar un mecanismo para que la pretendida recomposición salarial sólo alcance a los trabajadores de menor escala.

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