El Ejecutivo promulga la reforma constitucional

La propuesta aprobada fue que los intendentes tengan sólo una reelección consecutiva.
El Gobierno provincial promulgó la norma que modifica el artículo 198 de la Constitución Provincial, que fue aprobada por la mayoría de los votos emitidos en la pasada elección del 28 de junio. Con el nuevo texto el referido artículo dirá que en adelante los intendentes municipales no podrán ejercer durante tres períodos consecutivos.

Sin embargo, la legitimidad de le enmienda votada en referendo por los mendocinos carece de validez de acuerdo con un fallo de la Suprema Corte de Justicia mendocina, que interpretó que debe recibir el voto afirmativo de una enorme cantidad de ciudadanos, muy difícil de alcanzar.

Esta se deduce por el término "la mayoría de los electores", que aparece en los artículos 221 y 223 como la mitad mas uno de los electores empadronados y no de los votos emitidos realmente, que nunca llega al 80% del padrón electoral provincial.

Ese fallo está en vigencia, pero se emitió en 1989 para una reforma constitucional a la que convocó el ex gobernador José Octavio Bordón, y que fue aprobada por una mayoría de votos. La opinión de la Corte se dio como respuesta a la presentación del dirigente demócrata Ariosto Falaschi.

Por ese motivo es posible que la promulgación por parte del Ejecutivo accione el mecanismo judicial para ratificar el fallo aludido o que se emita uno nuevo haciendo una nueva interpretación de los artículos 221 y 223.

Las condiciones puestas en esos dos artículos han hecho siempre muy difícil introducir enmiendas o reformas más integrales a una Carta Magna, que si bien fue avanzada en su época, ahora se hace necesario actualizar.

Por ese motivo ya se perfila un acuerdo político entre los partidos con representación legislativa para utilizar el mecanismo de reformar un artículo cada dos años cuando haya elección a diputados provinciales.

En ese caso se propondría reformar el 221 para que no sea necesario obtener una cantidad de votos tan grande con respecto a las posibilidades reales.

Algunas opiniones apuntan a que es mejor dejar las cosas como están para evitar que las reformas respondan a necesidades coyunturales y a las mayorías políticas circunstanciales.

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