El Ejecutivo impuso un final al diálogo con los gremios

Ante las amenazas y violencia de los sindicalistas de seguir con medidas de fuerza, el Estado no negociará.
A los reiterados reclamos y manifestaciones que han realizado los distintos gremios exigiendo mejoras salariales, el ministro de Gobierno, Justicia y Derechos Humanos, Mario Adaro les respondió ayer que “si los sindicatos siguen con la postura de concretar medidas de fuerza, el Ejecutivo cortará definitivamente el diálogo”.

El funcionario hizo este anuncia teniendo en cuenta que en las últimas paritarias entre las partes, donde se discutieron algunos asuntos, los estatales nucleados a ATE (Asociación Trabajadores del Estado), amenazaron con intensificar las medidas de fuerza incluyendo los escraches.

“Vamos a empezar a evaluar firmemente si continuamos con el diálogo porque no podemos seguir como hasta ahora, porque a pesar de los conflictos, hasta ahora hay ámbito paritario, y si por un lado, nosotros tenemos voluntad de avanzar en los temas y por el otro, los gremialistas hacen amenazas, desde el Gobierno reconocemos la libre legitimidad de reclamo y algunas metodologías, pero otras cuando ya están rayando a la violencia nosotros también evaluaremos si continuamos con el diálogo”, aseguró Adaro.

Si bien el jueves los estatales realizaron una asamblea para ratificar su plan de lucha, Adaro los recibió ayer para seguir con las negociaciones y cuando les anunció que el gobernador Celso Jaque se presentaría en todos los ámbitos paritarios pero que no se hablaría de aumentos de sueldo hasta el año próximo, la respuesta no cayó muy bien a los titulares de los gremios y ante la amenaza de escraches, se cortó el diálogo.

Discrepancias en el Sute

En el plenario del jueves se hicieron indisimulables los conflictos internos que se han desatado en la estructura interna del Sute.

La diferencia radica en las disímiles posturas que mantienen Eduardo Franchino, actual titular del Sute, y Gustavo Maure, quién dirige a nivel nacional la Agrupación Celeste, el grupo mayoritario del gremio ( grupo al que Franchino renunció), respecto de la relación que se debe tener con el gobierno nacional, y por ende el provincial.

Además, el planteo de medidas conjuntas con los otros gremios estatales ha generado roces dentro de la conducción del principal sindicato de la provincia. Franchino las aprueba, pero Maure no.

Allegados al gremio indicaron que, más allá de las internas, el plan de lucha continuará. Dijeron además que se respetarán los mecanismos institucionales del sindicato en pos de la defensa de los maestros, buscando restarle importancia a la dura interna del sindicato.

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