El Ejecutivo impulsa cambios a la zonificación de la ciudad

Ordenar y planificar el crecimiento, priorizando el ambiente urbano, son los principales objetivos de las modificaciones introducidas. El proyecto será debatido públicamente y luego se elevará al Concejo.
El Ejecutivo Municipal presentó públicamente su propuesta para modificar el Reglamento de Zonificación, la cual será sometida durante las próximas tres semanas al debate público y luego será enviada al Concejo Municipal para su tratamiento.

En términos generales se trata de priorizar el espacio público y el ambiente urbano, contemplando de manera articulada la calificación del suelo, la regulación del agregado edilicio, la preservación de los bienes patrimoniales, la mitigación del riesgo y el resguardo del medio ambiente.

Para esto, se propone disminuir el Factor de Ocupación del Suelo (FOS) en toda la ciudad para permitir una mayor absorción de las aguas pluviales y recuperar terreno libre. Y se incorpora un nuevo elemento que habrá que tener en cuenta a la hora de encarar nuevas construcciones: el Factor de Impermeabilización del Suelo (FIS = superficie impermeabilizada sobre la superficie del terreno). En algunos sectores, el FOS pasaría de ser de 0,85 a 0,75 con el objetivo de recuperar el fondo de manzana, pero en otros podría reducirse a 0,50 o a 0,30.

Las modificaciones propuestas incorporan nuevos distritos, eliminan otros y en la mayoría de los casos introduce cambios a los usos previstos hasta el momento en el Reglamento de Zonificación -Ordenanza 8.813- que tiene unos 30 años de antigüedad.

Primera etapa

La que se presentó es la primera etapa de modificación al reglamento. Abarca desde calle Salvador del Carril al sur y desde la avenida de circunvalación Oeste hasta La Guardia. Comprende, en consecuencia, tres Áreas de Desarrollo: Ciudad Central (dividida en primaria y barrios tradicionales), Oeste, Este y Sureste.

En el Área Central Primaria, comúnmente conocida como entre los bulevares, algunos de los distritos nuevos se originan en variantes de otros ya existentes. Tal es el caso de los distritos C2a y el C2b que derivan del Distrito Centro C2. Son distritos lineales que potencian el desarrollo de ejes viales sobre los que se lleva la mayor densidad edilicia. Se incorpora el Distrito Residencial R2a como variante del actual R2 para preservar el ambiente tradicional de los barrios y se crea el Distrito Residencial de Alta Densidad RAD para favorecer la consolidación de bordes urbanos con tipologías de gran altura. Se reserva para parcelas de gran tamaño el distrito Equipamiento Especial y, en parte, subsiste el Residencial R1.

Bajo la denominación de Barrios Tradicionales se agrupan una importante cantidad de barrios que se desarrollaron a partir de la consolidación de las avenidas troncales de sentido norte-sur, las cuales organizan un tejido edilicio bastante homogéneo caracterizado por una densidad media de aproximadamente 150 habitantes/ha., con predominio de uso residencial en tipologías de viviendas individuales por lote, con actividad productiva y de servicios intercalada con variados niveles de conflictividad, pero en general tolerada.

Las áreas de Desarrollo Oeste y Sureste concentran la mayor complejidad social y ambiental al conjugarse los más altos niveles de necesidad básicas insatisfechas con el mayor riesgo ambiental. Por esto las intervenciones de Estado son prioritarias y asumen como imperativo la consolidación y estabilización urbana.

Desde el Reglamento de Zonificación se asigna a estos sectores el carácter de Áreas de Integración Urbana (AIU), lo que significa la equiparación progresiva de las mismas con los barrios tradicionales en lo que respecta a dotación de infraestructuras y servicios, accesibilidad, regularización de la tenencia de la tierra, equipamientos sociales, mejoramiento de la edilicia, recalificación del espacio público y promoción de la cultura urbana. Este sector incluye, entre otras, áreas ribereñas, un borde de la ciudad en donde se produce la articulación con los diversos entornos fluviales.

Por último, el Área de Desarrollo Este, ha experimentado un gran crecimiento de población con modalidad de residencia suburbana alentada por las obras de mitigación de riesgo hídrico ejecutadas tiempo atrás. Esta etapa de modificación se limita al corredor Puente Oroño - La Guardia, tramo que se caracteriza por la localización de uno de los más grandes complejos habitacionales de la ciudad, por la presencia de poblados históricos como La Guardia y por una serie de enclaves que se han ido consolidando en los últimos años como la Ciudad Universitaria, el Parque Tecnológico Litoral Centro, el centro comercial y otros establecimientos recreativos y logísticos.

Aunque ahora la propuesta deberá ser debatida por los concejales, para el secretario de Planeamiento Urbano, Eduardo Navarro, "debe haber un reglamento claro que indique qué se puede hacer y en qué lugar. Nosotros proponemos un nuevo paradigma, priorizando el ambiente urbano".

Áreas especiales

La propuesta incorpora además la generación de dos áreas especiales, las Ribereñas y los Cordones Verdes. Las primeras quedan definidas por las situaciones de bordes urbanos o extensiones a lo largo de cauces de sistemas fluviales de los ríos Paraná y Salado; en tanto que los cordones verdes delimitan estratégicamente extensiones de tierra urbana o urbanizable, tanto de dominio público como privado, caracterizadas por tener suelos absorbentes o pavimentos permeables y una población vegetal consistente.

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