Una ejecución en cámara lenta

El informe de la Contaduría del gobierno porteño muestra también desequilibrios abismales entre los ministerios: Cultura y Educación no llegan al 2 por ciento de ejecución. En medio de la campaña, la oposición aprovechó para criticar a Macri y a Michetti.
El año pasado por esta época Mauricio Macri respondió a las acusaciones de subejecución presupuestaria explicando que recién había comenzado su gestión y que había que esperar que se desarrollaran los procesos de licitación y ejecución de las obras. Pero resulta que el informe de Contaduría del gobierno porteño para el primer trimestre no sólo volvió a arrojar una baja ejecución del presupuesto sino que los desniveles de los gastos en las partidas son asombrosos: mientras que el Ministerio de Ambiente y Espacio Público ejecutó el 16,18 por ciento de sus recursos, en áreas como Cultura y Educación ni siquiera llegaron al 2 por ciento. La oposición aprovechó para pegarle al gobierno de Macri y al de su vicejefa y candidata a diputada, Gabriela Michetti.

El informe indica que al 31 de marzo de este año entre gastos corrientes y gastos de capital se ejecutó el 15 por ciento del presupuesto cuando, por lógica, debería rondar el 25 por ciento. El bajo nivel de ejecución se explica principalmente por el pobre desempeño en el desarrollo de la inversión real directa, término con el que se alude a la obra pública. En la obra a través de terceros, en este punto se muestra una ejecución del 5,5 por ciento, y en obra propia, de tan sólo el 1,6 por ciento.

"El macrismo vuelve a demostrar su ineficacia en la gestión al igual que ocurriera el año pasado", explicó el legislador porteño de la CTA Martín Hourest, que integra el bloque Igualdad Social. "La estrechez presupuestaria en la que está inmersa la ciudad afectará principalmente a la obra pública y a los salarios que van a ser usados como variables para equilibrar los números", añadió.

El análisis de los números, ministerio por ministerio, resulta llamativo. Por ejemplo, el Ministerio de Desarrollo Urbano, que tiene a su cargo las obras más estratégicas de la ciudad como la ampliación de la red de subterráneos, el puente ribereño y el entubado del arroyo Maldonado, apenas si gastó 12 de los 511 millones de pesos que tiene de presupuesto para este año, lo que representa el 2,34 por ciento.

Bastante mejor suerte tuvo el Ministerio de Ambiente y Espacio Público, que es el que tiene a su cargo la reparación de calles, veredas y plazas, el área donde indudablemente decidió concentrar fuerzas: esta cartera gastó el 16,18 por ciento de lo presupuestado.

La comparación con otras áreas es abismal, con el agregado que tienen muchos menos recursos que Ambiente y Espacio Público a su disposición. Por ejemplo, con un magro presupuesto de 54 millones de pesos por año, el Ministerio de Desarrollo Social porteño apenas si gastó 1.200.000 pesos, el 2,2 por ciento. El Ministerio de Cultura, que entre otras cosas maneja las obras de refacción del Teatro Colón, utilizó 3 millones de pesos, el 1,47 por ciento. Y el de Educación, que incluye las obras en las escuelas públicas a las que cada tanto hace referencia el jefe de gobierno porteño, gastó apenas el 1,8 por ciento.

"El gobierno de Macri y de Michetti de lo único que se preocupa en la ciudad es de arreglar baches y veredas en barrios de gran visibilidad pero subejecuta las partidas de educación y de salud, que alcanza escasamente el 2 por ciento de lo presupuestado. Eso define todo un estilo de gobierno, se privilegian los temas estéticos", alertó el candidato a diputado del Encuentro para la Victoria, Carlos Heller. "Hay tres estaciones de subte que están casi terminadas, les falta poco, y hoy se les está privando a los vecinos de tener acceso al subte porque se han suspendido las obras por este tema de los recursos", añadió el postulante kirchnerista en la visita que realizó ayer a la Cooperativa Gráfica Campichuelo, en Caballito.

"Hace falta gasto público para la gente, no para financiar la campaña electoral", señaló Hourest. El legislador de la CTA analizó que las remuneraciones al personal muestran una ejecución cercana al 20 por ciento, por lo que para que el gobierno de la ciudad cumpla con el total aprobado en el presupuesto para este rubro debería incrementar la masa salarial a razón de 526 millones de pesos por trimestre. Es decir, un aumento del 33 por ciento trimestral al monto devengado durante los primeros tres meses del año. De más está decir que las negociaciones salariales con los distintos sectores del sector público están muy lejos de cerrarse con semejantes incrementos. Hourest también mostró su preocupación porque el Programa Ciudadanía Porteña –que otorga un subsidio a hogares en situación de indigencia y de pobreza– tampoco fue ejecutado como correspondía: apenas un 14 por ciento hasta marzo.

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