Egipto quiere reclamar a la FIFA por el penal que le dieron a Brasil

Representantes del campeón de Africa amenazaron con presentar una protesta formal. El inglés Webb sancionó la infracción que le dio la victoria sobre la hora a Brasil asistido por el cuarto árbitro.
El seleccionador adjunto de Egipto, Chawki Gharib, anunció al término del partido de hoy ante Brasil por la Copa de las Confederaciones, que su federación presentará un reclamo ante la FIFA considerando que un video fue lo que ayudó al árbitro del partido a pitar un penal de último minuto. Finalmente fue victoria de los sudamericanos por 4-3 con gol de Kaká desde los doce pasos.

"Me parece muy raro: el árbitro pita un córner, el asistente también, y la decisión llegó desde el cuarto árbitro (Matthew Cream), que está delante de una pantalla de televisión", afirmó Chawki Gharib. "No acusamos al árbitro (Howard Webb), pero el problema es que esperó tres minutos antes de cambiar su decisión. Durante esos tres minutos hubo contacto con la mesa de asistentes", sostuvo agregó.

"Si la televisión no es el árbitro, si la televisión no decide, ¿por qué la FIFA prohibió las tomas de las acciones polémicas en las pantallas gigantes en los estadios, que podrían descontrolar a la hinchada?", preguntó Gharib muy ofuscado por la situación que definió el partido en el debut de Egipto ante Brasil.

Pese a las palabras de Gharib, la FIFA anunció que no había recibido hasta hoy por la noche la queja oficial de Egipto por el penal marcado a favor de Brasil, aseguró el director de comunicación de la Federación Internacional de Fútbol Asociados, Nicolas Maingot.

Brasil ganó con angustia en su debut en la Copa de las Confederaciones

Brasil logró un ajustado triunfo por 4-3 ante Egipto, que sorprendió con su notable juego y había remontado una desventaja de dos goles, en partido inaugural del grupo B de la Copa de las Confederaciones que se disputa en Sudáfrica. La angustia terminó y la alegría llegó con el penal que convirtió Kaká a los 45 minutos del segundo tiempo.

El partido arrancó a puro gol. A los 4, Kaká abrió la cuenta con un golazo. Sombrerito a un rival en la puerta del área, y exquisita definición con derecha ante la salida del arquero. Pero a los 8, Zidan, delantero egipcio, marcó la igualdad con un cabezazo ante la floja marca ofrecida por Dani Alves. Cuatro minutos después, Luis Fabiano metió la cabeza para volver a poner a su equipo arriba.

Con la ventaja, Brasil se hizo amo y señor del encuentro. Sin brillar dominó y tuvo las más claritas ante un rival ordenado pero que no tenía fuerza arriba. Por eso no extrañó el tercero del equipo de Dunga, a los 37, con una fórmula conocida Tiro de esquina desde la derecha y anticipo de Juan. Un gol idéntico al que le señaló a Uruguay por las Eliminatorias.

Cuando parecía que la segunda etapa estaba de más, la defensa brasileña se durmió, Egipto fue contundente e igualó el partido en dos minutos. A los 8, Mohamed Shawky clavó un derechazo seco desde la puerta del área ante la sorpresa de Julio César. Y sesenta segundos después, cuando todavía se estaban acomodando, otra vez Zidan se anotó en el marcador. El delantero definió un mano a mano como un brasileño y puso tablas.

Comenzó, entonces, otro partido. Porque Brasil se fue quedando. Y, simultáneamente, creció Egipto, que aprovechó el envión anímico. Dunga movió el banco e hizo ingresar a Pato, de nula participación en el desarrollo del juego pero vital en el resultado final. Porque cuando se jugaban los 45 minutos, el delantero del Milan conectó un tiro de esquina y cuando la pelota se metía el egipcio Al Muhamadi la sacó en la línea de codita. Roja y afuera. Kaká asumió la responsabilidad y ejecutó el tiro de los doce pasos como el crack que es. Y Dunga respiró.

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