El intendente de Almirante Brown fue recibido en audiencia privada por Francisco. Semanas atrás, el jefe comunal de Ituzaingó no logró una foto a solas y apenas fue saludado en la plaza San Pedro. La insólita reproducción de las "visitas" a Puerta de Hierro que los peronistas trasladaron al Vaticano.
Hasta allí viajaban todos los dirigentes peronistas para recibir instrucciones en los años en que el peronismo estaba proscripto y luego regresaban al país decodificando las "señales" y "mensajes" que el General supuestamente les había transmitido. Esta vez, sin proscripción de por medio, el Vaticano parece ir ocupando ese mítico lugar del líder en el exilio que tanto atrae a los peronistas.
Semana a semana dirigentes políticos, periodistas y empresarios viajan a Roma para reunirse con el papa Francisco, recibir su bendición y luego iniciar una cuidada difusión de la foto obtenida.
Francisco parece encantado con la novedad. Peronista y uno de los Papas más políticos que se recuerde, gradua las visitas y los honores que concede. El llamado a Daniel Scioli durante la tragedia de La Plata es una muestra de sus cuidadas intervenciones.
Y como la mayoría de los dirigentes que viajaron a Roma pertenecen al kirchnerismo, o mejor dicho, son peronistas que por ahora se dicen kirchneristas. De hecho, la primera que fue recibida en exclusiva fue la propia Cristina Kirchner, pero también pasaron por el Vaticano los gobernadores Jorge Capitanich, el canporista Juan Cabandié -que inicialemnte se negó a aprobar un saludo a su designación- y la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, consiguieron su foto con el líder de la Iglesia.
Jerarquía celestial
Lo interesante es que el Papa, con sus movimientos, va marcando “jerarquías” dentro del ambiente político. Capitanich, Cabandié y Carlotto fueron atendidos tras las vallas de la Plaza y los contactos no duraron más de 15 minutos.
Lo mismo pasó con el intendente de Ituzaingó, Alberto Descalzo, que viajó a Roma y apenas pudo sacarse una foto de apuro intercambiando un par de palabras con el Papa, pese a que hasta el último momento intentó conseguir una audiencia privada. La relación entre el jefe comunal y el jefe máximo de la Iglesia Católica viene de años.
Según cuentan fuentes de Ituzaingó, el lazo del Intendente con la Iglesia comenzó a forjarse en la niñez de Descalzo y a partir de allí trabó amistad con varios curas. Igualmente, la relación con Jorge Bergoglio comenzó a estrecharse de la mano de María Elena, la hermana del Sumo Pontífice que llegó a ser consejera escolar por el PJ, un vínculo que Descalzo intentó aprovechar, al parecer sin mayor suerte.
“No viajó especialmente invitado por el Papa pero sí lo recibió, y hay foto”, festejaron igual en la Municipalidad.
Distinto fue el trato hacia el mandamás de Almirante Brown, Darío Giustozzi, que fue el primer intendente en ser recibido en forma privada por Francisco (lo mismo sucedió con el futbolista Javier Zanetti y el plantel completo del club Juventus).
La excusa fue la creación de la ciudad de San Francisco de Asís, en Brown, que abarcará el complejo habitacional Don Orione (el más grande de Sudamérica) y barrios aledaños de la periferia de Claypole y Burzaco.








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