Efecto Ausol: Scioli copia a los Kirchner y quiere rescindir la concesión de la Ruta 2

El gobernador busca que el Congreso bonaerense apruebe antes de fin de año una ley para echar al actual operador de la principal vía de acceso a los balnearios provinciales
El efecto contagio cruzó la General Paz y tan sólo un día después de que el gobierno nacional anunciara la intervención de Autopistas del Sol (Ausol) para "garantizar el servicio" de la concesionaria del Acceso Norte, el gobernador Daniel Scioli aceleró los tiempos para rescindir el contrato de la sociedad a cargo de las operaciones de la Ruta 2 cuyos 363 kilómetros constituyen la vía directa de acceso desde Buenos Aires a Mar del Plata y a numerosos balnearios de la Costa Atlántica.

Hace casi un año, el mandatario provincial envió al Congreso bonaerense un proyecto de ley que plantea la rescisión del contrato con Covisur para reprivatizar el servicio de esta ruta. El mismo proyecto incluye además la finalización antes de tiempo de las concesiones de las rutas 11, 36, 54, 63 y 74 que también conducen a los balnearios bonaerenses y forman parte de la Red Vial del Atlántico a cargo de la sociedad Caminos del Atlántico.

La iniciativa oficial busca volver a licitar todas estas rutas unificando los contratos en una sola concesión por el lapso de 30 años y obligando al grupo ganador a encarar un ambicioso plan de inversiones de $ 300 millones anuales.

Con la polémica intervención de Ausol como espejo, Scioli pidió a los legisladores del oficialista Frente para la Victoria (FpV) que apuren los tiempos parlamentarios para convertir la iniciativa en ley antes de que finalice el año. De hecho, el proyecto ya cuenta con despacho de las comisiones donde se trató y el apoyo de los 44 diputados del kirchnerismo. Si bien se trata de un importante número, todavía no alcanza para asegurar la media sanción en la Cámara baja bonaerense ya que necesita llegar a los 47 votos favorables.

Con ese objetivo, esta semana habrá varios encuentros con el fin de tratar el proyecto la semana que viene y lograr que se convierta en ley antes del inicio de la próxima temporada de verano teniendo en cuenta que en el Senado el kirchnerismo cuenta con los votos necesarios.

Desde la oposición se plantearon varias objeciones y se especula con que la bancada del radicalismo no acompañaría con sus votos por entender que deja fuera del nuevo esquema a otras rutas como las 36 y la 88, que estaría en mal estado de conservación. Por ese motivo, el bloque del FpV busca contar con el apoyo de otros partidos más chicos para que acompañen la iniciativa.

De todos modos, todavía falta resolver la situación de los actuales concesionarios. En especial de Covisur, que solicita la extensión del contrato que asumió hace casi dos décadas y se vence en 2012. La compañía, controlada en partes iguales por cuatro empresas (CCI, Roggio, Dycasa y Esuco, quiere que el gobierno bonaerense le extienda los plazos, como mínimo por otros 10 años.

En el caso de Caminos del Atlántico, donde participan Roggio, Esuco y Vialco, la situación es menos complicada ya que desde hace varios años se le viene reclamando por obras incumplidas, con lo cual el gobierno de Scioli no tendrá muchos inconvenientes para rescindir la concesión antes del plazo legal que vence en 2011. Incluso, hay varios fallos en contra de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

Si finalmente se decide sacar de lado a Covisur, en el proyecto de ley también se estipula que el grupo ganador de la nueva licitación que unificaría la operación de todas las rutas, se haría cargo de pagar las indemnizaciones para la rescisión de los contratos de ambas empresas.

Otra variante que está en juego es otorgar la concesión de manera directa utilizando un mecanismo similar a través del cual se cedió la operación del Hotel Provincial de Mar del Plata.

Sea cual fuere el camino elegido, Scioli pretende que el futuro concesionario se comprometa a llevar a cabo fuertes reformas y ampliaciones en la Ruta 2 para dotarla de tres carriles, colectora y nueva iluminación. También la realización de banquinas y de accesos a las localidades balnearias y la instalación de un sistema de seguridad.

También se prevé la construcción, en Mar del Plata, de una avenida circunvalación que evite que quienes se dirijan a Miramar tengan que cruzar esa ciudad. Para financiar el proyecto se incrementará el valor de los peajes con un tope de $ 50 por cada viaje.

En lo referente a la recaudación, en el proyecto se estableció que la rentabilidad de la empresa adjudicataria deberá oscilar entre el 8 y el 12% y que los municipios por donde pasan las rutas se quedarán con el 4% de lo recaudado en los peajes, que recibirán en forma bimestral.

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