El "efecto Alfonsín" llegó al arranque de la propaganda política para junio.

Y el creativo estrella del PRO se encerró a ver discursos sobre Alfonsín para buscar inspiración.
Aunque el Código Electoral establece que los partidos pueden empezar con su propaganda política recién a fin de abril (60 días antes de las elecciones), las campañas para junio ya calientan motores. Y por distintos ángulos, en los equipos de comunicación de los candidatos también se terminó colando el "efecto Alfonsín".

Luego de largas negociaciones, en las últimas horas se confirmó que la Coalición Cívica contrató como creativo externo para la batalla que se viene a Gabriel Dreyfus, uno de los publicistas que secundó a David Ratto en la campaña que llevó a Raúl Alfonsín a la presidencia en 1983. Dreyfus le sugirió a Alfonsín que se quite el Rolex de la muñeca en el famoso gesto de las manos unidas en señal de victoria.

El nuevo asesor de marketing del partido de Elisa Carrió arrancó su carrera a principios de los 70, en la agencia De Luca, la más importante de la Argentina por entonces. En la década siguiente se convirtió en un referente de la publicidad local, luego se radicó en México y, ya de vuelta en Buenos Aires, incursionó en la política: fue dos veces candidato a diputado, y fracasó en su intento de llegar a la gobernación bonaerense como compañero de Luis Patti.

A Dreyfus le gusta impactar con opiniones y frases polémicas. Su libro "La publicidad que me parió" (Planeta), en el que ventiló trapos sucios del mundillo publicitario, lo enemistó con muchos de sus colegas. Suele tener palabras críticas para Ramiro Agulla, el reinventor de la publicidad argentina en los 90, con quien trabajó cuando el creador del "Dicen que soy aburrido" arrancaba su carrera.

Cuestiones del destino, en las próximas semanas se enfrentarán nuevamente: Agulla es uno de los asesores en comunicación de Francisco De Narvaez, junto a Carlos Souto y Fernando Guevara. Su participación en la política fue uno de los factores que motivó la reciente separación de Carlos Baccetti, con quien formó dupla creativa por más de 20 años.

Ernesto Savaglio es el publicista de cabecera de Mauricio Macri. Desde sus oficinas de Belgrano y de Puerto Madero es el responsable de toda la comunicación de la Ciudad de Buenos Aires. Por estos días, Savaglio se encerró en su despacho a ver videos con los homenajes y discursos que hubo tras la muerte de Alfonsín. "Son fascinantes", le dijo a Clarín, "pintan una radiografía muy rica de la comunicación política actual".

De este laboratorio, Savaglio está obteniendo "insights" como llaman los publicitarios a aquellos elementos que llevan a captar intuitivamente la esencia de algo que pueden servir de cara a la campaña que se viene, "tanto en favor del candidato para el cual se trabaja como para comprender las debilidades del contrincante", explica.

Savaglio, Agulla y Dreyfus están considerados en el medio como creativos sumamente audaces. Savaglio fue quien defendió, contra viento y marea, el color amarillo en la última campaña del líder del PRO, considerado una rareza a priori y luego un acierto comunicacional.

La elección de los partidos no es casual. En una campaña muy peleada y vertiginosa, acortada por el adelantamiento de la fecha de los comicios, serán necesarios golpes de efecto contundentes para marcar la diferencia.

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