EE.UU. trata de tranquilizar a Brasil por las bases en Colombia

Un funcionario del Pentágono dijo que no tienen nada que ver con la Amazonia.
El polémico acuerdo casi cerrado que permitirá a militares estadounidenses usar al menos siete bases en Colombia se limitará al territorio colombiano y al combate al terrorismo y al narcotráfico y no tiene nada que ver con la Amazonia brasileña, garantizó en entrevista a un diario brasileño Frank Mora, uno de los subsecretarios del Departamento de Defensa de EEUU.

"Quiero dejar una cosa bien clara para los brasileños: esa misión no tienen nada que ver con la Amazonia brasileña. Todo lo que se discute entre el Pentágono y los militares colombianos es sobre Colombia y solamente sobre Colombia", afirmó Mora en una entrevista publicada ayer por el diario O Globo.

Mora, que es el subsecretario del Pentágono para el Hemisferio Occidental, rechazó los temores de algunos sectores brasileño de que Estados Unidos pueda usar las bases en Colombia para intentar "internacionalizar" la Amazonia o atacar a países vecinos.

El acuerdo para que militares estadounidenses puedan usar hasta siete bases en territorio colombiano es precisamente la principal causa del actual deterioro de las relaciones de Colombia con Ecuador y Venezuela, países que se oponen a las negociaciones y que han sido fuertes críticos de esa presencia en Sudamérica. Esas bases serán para reemplazar a la de Manta, en Ecuador, cuyo gobierno decidió no prorrogar su período, que vence en los próximos meses.

Según Mora, además de limitarse al territorio colombiano, el acuerdo tiene la misma misión del llamado Plan Colombia, iniciado porBill Clinton y Andrés Pastrana a finales de los 90, en el que su país ya colabora: el combate al narcotráfico y al terrorismo.

"La misión no cambia. Siempre fue y siempre será contra el narcotráfico y contra el terrorismo, dos asuntos vinculados directamente a las actividades de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC)", afirmó.

"Cualquier equipo militar o de persona que se use permanecerá apenas en territorio colombiano", agregó.

Según Mora, el Pentágono incluso no piensa por ahora en elevar el número de militares que tiene actualmente en Colombia (un promedio de 300) pese a que está autorizado por el Congreso a enviar a hasta 800 soldados al país andino. El subsecretario también descartó que la polémica generada por el acuerdo fuese consecuencia de la supuesta falta de diálogo entre Estados Unidos y los países de la región.

"Tenemos una buena relación con Colombia y no sería conveniente conversar con otros países sobre un acuerdo militar en la medida en que apenas lo estamos negociando", dijo. Agregó que el acuerdo aún está en negociación y que muchas de las críticas obedecen a malentendidos y no a la falta de transparencia. "Además, la renovación del acuerdo tiene de hecho pocas novedades. El nuevo acuerdo apenas complementa y perfecciona las prácticas y actividades que ya ocurren en territorio colombiano", señaló.

"Lo único nuevo es una inversión de 46 millones de dólares aprobada por el Congreso para reformar la base (colombiana) de Palanquero, que mantendrá las mismas funciones actuales", dijo.

La inquietud por la alianza militar entre Colombia y EEUU se ha extendido a varios países de la región y ha llevado a la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) a convocar una cumbre extraordinaria de presidentes, que se celebrará en Bariloche (sur de Argentina) el próximo 28 de agosto.

Uribe confirmó su asistencia a la reunión, pero advirtió de que eso no implica condicionar el acuerdo con Estados Unidos, que puede ser firmado incluso antes de la cumbre de Unasur. Además dijo que quería que se discuta el armamentismo en la región, a partir de los acuerdos firmados por Venezuela con Rusia, Irán y China.

El principal opositor es el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, para quien el acuerdo puede traer "vientos de guerra" en toda Sudamérica.

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