EE.UU.: test final para la reforma de salud

Obama esperará el resultado en la Casa Blanca

WASHINGTON.- La reforma sanitaria de Barack Obama pasó ayer su último obstáculo -una votación de procedimiento- antes de que el pleno del Senado vote hoy el proyecto, la gran apuesta política del presidente estadounidense.

Los demócratas habían logrado el martes los 60 votos necesarios para acelerar el debate y poder celebrar la votación esta misma semana. Si el pleno aprueba el proyecto de reforma del sistema de salud, el texto será enviado a la Casa Blanca para que sea promulgado por el presidente.

Obama ya ha anunciado que permanecerá en la Casa Blanca hasta que el Senado vote hoy el proyecto de ley. Tras la más que probable aprobación del texto legislativo, el mandatario viajará a Hawai con su familia, donde pasará la Navidad. "Cada requisito particular de reforma que propuse está en esta ley", declaró Obama al diario The Washington Post.

Harry Reid, líder de la mayoría demócrata del Senado, integrado por 100 miembros, pidió el martes a los legisladores que dejaran de lado los ataques personales para iniciar las vacaciones navideñas "de manera pacífica".

La oposición republicana admitió ya su impotencia para bloquear la ley. "Parece obvio que va a pasar [la ley]", dijo el senador republicano Charles Grassley. Para el vocero de la Casa Blanca, Robert Gibbs, "la cuestión ya no es si habrá reforma sanitaria, ahora la cuestión es cuándo la tendremos".

La reforma, que costará alrededor de un billón de dólares en los próximos diez años, otorgará cobertura médica a 31 millones de estadounidenses que al día de hoy carecen de ella. La versión que se votará hoy en el Senado eliminó la creación de un seguro del gobierno, una posibilidad que sí estaba contemplada en el proyecto aprobado hace un mes en la Cámara de Representantes. El proyecto prevé que las aseguradoras privadas ofrezcan planes de cobertura en todo el país sin estar sometidas a las normas de cada estado. Además, se prohíbe a las aseguradoras rechazar pacientes que padezcan enfermedades y se imponen límites a los beneficios de esas compañías.

La última encuesta divulgada esta semana sobre la reforma en la sociedad estadounidense reveló que un 56 por ciento se opone al proyecto, mientras que un 51 por ciento critica la estrategia de Obama para lograr su aprobación. La consulta fue realizada por el Centro de Sondeos de la Universidad Quinnipiac, Connecticut, y muestra, según su director, Peter Brown, que "aunque los líderes [demócratas] en el Senado aparentemente tienen los votos para aprobar una reforma sanitaria, fuera de Washington el respaldo parece débil".

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