Los EEUU ven señales de "mejoría" en la economía aunque el "sistema es frágil"

El secretario del Tesoro, Henry Paulson, anunció que el gobierno de los EEUU extenderá sus ayudas a empresas no bancarias, pero que son importantes en la financiación de las familias, como las tarjetas de crédito y las financieras de automóviles.

Paulson, que compareció para dar una actualización de la marcha del plan de rescate del gobierno de u$s700.000 millones, explicó que este tipo de empresas está también "tocando fondo".

En concreto, se refirió a los fondos garantizados por la deuda generada por las tarjetas de créditos, los prestamos de estudiantes, y las financieras de autos, y que son responsables del 40% del crédito al consumo en los EEUU.

"Este mercado, que es vital para la financiación y el crecimiento, llegó ya prácticamente a la paralización total", indicó.

La extensión de ayudas a las empresas no bancarias es una de las tres nuevas vías de actuación que el Tesoro está estudiando llevar a cabo, semanas después de haber puesto en marcha el plan de rescate económico de 700.000 millones de dólares.

El eje central de este plan, dijo Paulson, es la inyección de este dinero en el capital social de los bancos en crisis.

El secretario del Tesoro reconoció por primera vez que la compra de activos "tóxicos" relacionados con las hipotecas, que fue el objetivo inicial del plan de rescate, no se llevará a cabo.

Por el contrario, el Tesoro seguirá invirtiendo en la compra de acciones de los bancos, aunque estudia obligar a las entidades que se beneficien de estas medidas a que capten también financiación privada. Esta es la segunda nueva iniciativa que anunció hoy Paulson.

La tercera medida será la puesta en marcha de un nuevo plan de ayuda a los propietarios de casas que han entrado en morosidad, y que se podrán someter a una revisión de las condiciones de sus hipotecas.

Gracias a este nuevo plan, "potencialmente cientos de miles de propietarios con problemas podrán mantener sus casas con una cuota asequible en sus hipotecas", destacó el secretario del Tesoro.

En términos generales, Paulson reconoció que los dos grandes problemas que tiene la economía estadounidenses, que ya ha entrado en un periodo de contracción, es la crisis de la vivienda y la falta de crédito disponible.

Por ello, dijo que todas las medidas que se han puesto en marcha van destinadas a restaurar la confianza en el sistema financiero, dado que hasta los bancos más solventes se han vuelto reacios a dar nuevos préstamos.

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