EEUU: la reforma sanitaria supera un nuevo escollo y está cerca de ser aprobada

La reforma del sistema de salud de Estados Unidos que impulsa el presidente Barack Obama superó hoy la segunda de tres votaciones en el Senado necesarias para su eventual aprobación final antes de Navidad.
Por el menor margen posible, los senadores aprobaron por 60 votos a 39 circunscribir el debate a la versión de la ley elaborada por el líder de la bancada demócrata, Harry Reid, e introducir una serie de enmiendas al proyecto.

Los 58 senadores demócratas y los únicos dos independientes permanecieron unidos en su objetivo de aprobar la ley antes de Navidad, mientras que la oposición republicana mantuvo su monolítico rechazo a la reforma.

La última votación de procedimiento se espera para mañana a la tarde, y dará inicio a una cuenta regresiva de 30 horas hasta la votación definitiva de la ley, que requiere sólo una mayoría simple, el jueves por la tarde, al filo de la Nochebuena.

La votación de esta madrugada llegó dos días después de que Reid y los demócratas lograran el margen exacto de 60 votos que necesitaban para declarar cerrado el debate y sortear la amenaza de maniobras dilatorias de la oposición conservadora.

El Senado celebró sus votaciones en horarios poco habituales -la primera el lunes a la 1 de la madrugada- porque los republicanos insistieron en usar todo el tiempo permitido por las normas del Senado para demorar el debate y tratamiento de la ley.

Para evitar esta maniobra, Reid rechazó pedidos de la oposición para posponer los procedimintos hasta después de Navidad y convocó las votaciones.

El líder del bloque demócrata solicitó hoy a sus pares hacer a un lado los rencores y diferencias en esta época navideña.

"Espero que todos tengan presente que esta es una época en la que reflexionamos sobre la paz y las cosas buenas", dijo Reid.

La reforma, que tardará 10 años en implementarse y costará un billón de dólares, busca extender la cobertura médica a unos 30 millones de estadounidenses que no tienen ningún acceso a la atención médica.

La ley contempla que todos los estadounidenses deberán tener una cobertura, y el Estado dará subsidios a las personas de bajos ingresos para que puedan cumplir con este requerimiento.

La reforma prohibirá a las prepagas denegar la cobertura a personas por tener enfermedades previas.

La ley es la máxima prioridad interna de Obama, y su discusión generó encendidos apoyos y rechazos en el seno de la sociedad estadounidense.

Si logra la aprobación del Senado, deberá ser consensuada con la versión aprobada el mes pasado por la Cámara de Representantes, la que tiene algunas variantes respecto al proyecto que se analiza en la Cámara Alta.

Estados Unidos es la única democracia industrializada donde millones de personas carecen de acceso a la atención médica.

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