EE.UU., la UE y la OEA redoblan la presión

Clinton habló con el presidente de facto
BRUSELAS.- Ante el estancamiento en las negociaciones por Honduras, la Unión Europea (UE), la Organización de los Estados Americanos (OEA) y los Estados Unidos aumentaron ayer su presión contra el régimen de facto de Roberto Micheletti, que, no obstante, desoyó los llamados internacionales en un gran acto público.

La UE anunció la suspensión de ayuda económica al país centroamericano y Estados Unidos advirtió al gobierno de facto hondureño que podrían verse seriamente dañadas las relaciones bilaterales.

La Comisión Europea decidió dejar en suspenso temporalmente un paquete de ayuda a Honduras por un valor de 74 millones de dólares. El monto global de la ayuda que Bruselas pensaba destinar a Honduras se eleva a cerca de 260 millones de dólares para el período 2007-2013.

"Teniendo en cuenta las circunstancias, he tomado la difícil decisión de suspender toda la ayuda presupuestaria a Honduras", señaló la comisaria de Relaciones Exteriores de la UE, Benita Ferrero-Waldner.

"La Unión Europea no reconoce al gobierno de facto, retiró a sus embajadores y pide cumplir y respetar la Constitución de ese país", explicó la funcionaria tras reunirse con el canciller argentino, Jorge Taiana.

En tanto, la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, llamó anteayer a Micheletti y le advirtió que las relaciones bilaterales se verán dañadas si no accede a negociar. Esta fue la primera llamada telefónica que Clinton hizo al presidente de facto y el contacto de más alto nivel entre Washington y el nuevo gobierno desde el golpe de Estado del 28 de junio.

"Ella lo alentó a seguir concentrado en estas negociaciones y lo ayudó a comprender las consecuencias potenciales de fracasar en sacar provecho de esta mediación", señaló el vocero del Departamento de Estado norteamericano Philip Crowley. "Fue una llamada telefónica muy dura", precisó.

Consultado sobre las "consecuencias potenciales" del fracaso del diálogo, Crowley citó "un impacto significativo en términos de ayuda y eventuales consecuencias en el largo plazo para las relaciones entre Honduras y Estados Unidos".

Momento crucial

Por su parte, el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, advirtió que el proceso de mediación para solucionar la crisis de Honduras vive un momento "muy crucial" y pidió "respaldo" a la gestión del costarricense Oscar Arias.

Ante el Consejo Permanente de la OEA, que se reunió ayer en Washington para debatir la situación en Honduras, Insulza afirmó su "plena confianza y respaldo al presidente Arias", después de que éste pidiera 72 horas más para tratar de convencer al gobierno de facto.

Insulza también consideró que es cada vez más difícil evitar que la crisis termine en un baño de sangre. "Es casi imposible evitarlo y hacer llamados a la calma cuando la dictadura pretende, a vista y paciencia de la gente, quedarse en el poder", aseveró.

"Aquí no existe nadie en el mundo que la apoye [a la dictadura], entonces es una locura que les puede costar muy caro a los hondureños", dijo Insulza a radio Cooperativa.

En un acto público, Micheletti desafío ayer los llamados internacionales a restituir a Zelaya en el poder. "Mi posición es indeclinable", dijo el presidente de facto. "Queremos demostrar al mundo entero que de repente no tenemos dinero, no tenemos petróleo, no tenemos dólares, pero tenemos una enorme voluntad para poder sostener esta situación", añadió.

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